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"Lo que tengo frente a mis ojos no se puede creer": Sthev Acosta compartió su experiencia en la Cuesta El Portezuelo

Sthev Acosta, reconocido tiktoker e influencer internacional, compartió su experiencia en Catamarca elogiando la Hostería Cuesta El Portezuelo y los paisajes naturales de la región.
Por Lourdes Costanzo

El tiktoker Sthev Acosta, con una amplia audiencia en Instagram y TikTok, cautivó a sus seguidores al elogiar los paisajes naturales de Catamarca. A través de sus redes sociales, destacó su experiencia en la Hostería Cuesta El Portezuelo, el nivel gastronómico y la paz que se siente al estar en la cima del cerro, generando interés sobre este destino menos explorado.

En su paso por Catamarca, Sthev Acosta expresó su asombro ante los paisajes naturales de la provincia, cuestionando por qué no recibe más promoción. Con una audiencia de 183 mil seguidores en Instagram y medio millón en TikTok, su influencia es innegable, y su video de la visita a Catamarca fue bien recibido, generando comentarios entusiastas entre sus seguidores.

Recordemos que el reconocido tiktoker decidió volver de Córdoba para completar su ruta por Catamarca, destacando la provincia como un destino turístico increíble que no podía dejar de explorar.

Su testimonio resalta el potencial turístico de Catamarca y la importancia de la promoción de destinos menos conocidos para atraer a nuevos visitantes.

Cuesta El Portezuelo

El camino de la Cuesta El Portezuelo se erige como un majestuoso sendero serpenteante, enclavado entre las montañas, que deslumbra a los viajeros con su asombrosa belleza escénica. Desde sus alturas, ofrece panorámicas sobrecogedoras del Valle central catamarqueño, pintado con una paleta de verdes que sirvieron de musa para la célebre zamba "Paisaje de Catamarca".

Este tramo, que une el este provincial con el valle central, sumerge a los visitantes en un encuentro íntimo con la exuberante naturaleza, regalando una vista placentera desde la cumbre y brindando una bocanada de aire fresco que alivia el viaje.

Además, ofrece la posibilidad de avistar majestuosos cóndores andinos que surcan los cielos, añadiendo un toque de asombro a la experiencia. Al llegar a la cumbre del Cerro Ancasti, el camino se bifurca, con la RP42 hacia el este y la RP2 hacia el sur, cada una ofreciendo un recorrido único a través de paisajes que contrastan la exuberancia de la vegetación con la aridez de la cordillera catamarqueña.