
El Tribunal Oral Federal N° 2 permitió que la defensa de Cristina Fernández de Kirchner avance con la apelación contra las nuevas restricciones en el régimen de visitas mientras permanece en San José 1111 cumpliendo prisión domiciliaria. Ahora, la Cámara Federal de Casación Penal deberá resolver qué puede hacer y qué no la ex mandataria.
Qué originó el conflicto
La modificación se produjo después de que CFK recibiera a nueve economistas vinculados al peronismo. La reunión se difundió mediante una foto viralizada en X y, según el juez Jorge Gorini, representó un incumplimiento de las condiciones previas. Por eso, sostuvo que la ex presidenta actuó “sin prudencia” y que “desvirtuó los fines de la prisión domiciliaria”.
Sin embargo, Fernández de Kirchner respondió en X que todos los visitantes contaban con autorización. Además, aseguró que la crítica mediática se centró únicamente en la foto y no en el contenido de la reunión: “No es la foto… es la Economía”.
Las nuevas reglas para las visitas
A partir de esta situación, el juez impuso condiciones más estrictas. Entre ellas:
- Las visitas deben ser autorizadas de forma expresa e individual,
- Se debe justificar el motivo del encuentro con detalles,
- No pueden durar más de dos horas,
- Solo pueden realizarse dos veces por semana,
- Y no se permitirá la presencia de más de tres personas a la vez.
Además, la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal será responsable de verificar que el nuevo esquema se cumpla adecuadamente.
La defensa cuestiona las restricciones
Por otra parte, los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy señalaron que la decisión carece de fundamento lógico y jurídico. También remarcaron que el endurecimiento del régimen provoca un daño irreparable, condición necesaria para acceder a la instancia de Casación.
Asimismo, denunciaron que la interpretación del magistrado fue extensiva y podría vulnerar los principios de legalidad y reserva.
Qué pasará ahora
Finalmente, la defensa de Cristina Kirchner tiene tres días para ratificar la apelación. En cambio, la decisión definitiva la tomará la Sala IV de la Cámara de Casación, integrada por Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña.


