
También el 18 de septiembre la Iglesia honra a Santa Soledad Torres Acosta, la admirable fundadora de la Congregación de las Siervas de MarÃa, Ministras de los Enfermos. Nacida en Madrid, España, en 1826, su vida fue un faro de caridad y entrega al servicio de los que sufren.
Manuela, su nombre de pila, sintió desde joven una fuerte vocación religiosa, especialmente para el cuidado de los enfermos. En un contexto donde la atención domiciliaria de enfermos era escasa, en 1851 se unió a un pequeño grupo de mujeres que buscaban dedicarse a esta obra bajo la dirección del sacerdote Miguel MartÃnez y Sanz.
A pesar de las grandes dificultades iniciales, la pobreza, las enfermedades y la incomprensión, Soledad (nombre que tomó al profesar) se mantuvo firme en su propósito. Asumió el liderazgo de la naciente congregación, guiándola con sabidurÃa, fortaleza y una profunda fe en la Providencia.
Las Siervas de MarÃa se dedicaron a asistir a los enfermos en sus propios hogares, especialmente de noche, una labor agotadora y llena de sacrificios. Santa Soledad fue un modelo de humildad, paciencia y amor heroico por el prójimo. Su congregación se extendió rápidamente por España y América. Falleció en 1887 y fue canonizada por el Papa Pablo VI en 1970.


