
Aunque la fecha principal de Nuestra Señora de los Dolores es el 15 de septiembre, tradicionalmente, el 14 de septiembre (dÃa de la Exaltación de la Santa Cruz) también ha estado vinculado a esta devoción, reconociendo el sufrimiento de MarÃa al pie del madero de su Hijo. Algunas tradiciones y calendarios más antiguos solÃan unir ambas conmemoraciones.
La devoción a la Virgen de los Dolores, o la "Mater Dolorosa", se centra en los siete dolores principales que MarÃa experimentó a lo largo de su vida, especialmente aquellos relacionados con la Pasión y Muerte de Jesús. Estos dolores son: la profecÃa de Simeón, la huida a Egipto, la pérdida del Niño Jesús en el Templo, el encuentro con Jesús camino al Calvario, Jesús clavado en la Cruz, Jesús descendido de la Cruz y Jesús sepultado.
El corazón de MarÃa, traspasado por la espada del dolor, se convierte en un sÃmbolo de su amor maternal y su unión Ãntima con el sacrificio redentor de su Hijo. Ella es el modelo de la fe perseverante y de la compasión infinita, sufriendo con Cristo por la salvación del mundo.
La conmemoración de Nuestra Señora de los Dolores nos invita a la compasión, a unir nuestros propios sufrimientos a los de MarÃa y Jesús, y a encontrar consuelo en la figura de la Madre que sufrió por nosotros. Es un recordatorio de que en el dolor, no estamos solos, y que la Madre de Dios nos acompaña y sostiene con su amor.


