
Cada 6 de septiembre la Iglesia Católica conmemora a San ZacarÃas, una figura fundamental en el Nuevo Testamento, padre de San Juan Bautista y esposo de Santa Isabel. Su historia, relatada en el Evangelio de Lucas (1, 5-25; 57-80), es un testimonio de la fidelidad de Dios y la importancia de la fe.
ZacarÃas era un sacerdote judÃo del turno de AbÃas, que cumplÃa sus deberes en el Templo de Jerusalén. Él y su esposa Isabel eran "justos ante Dios, e irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor". Sin embargo, no tenÃan hijos y ya eran de edad avanzada, lo que en su cultura era visto como una desgracia.
Mientras ZacarÃas ofrecÃa incienso en el Templo, el ángel Gabriel se le apareció y le anunció que Isabel concebirÃa un hijo, a quien llamarÃan Juan, y que serÃa grande ante el Señor. ZacarÃas dudó debido a su avanzada edad, y como señal, quedó mudo hasta el nacimiento de su hijo. Al nacer Juan, ZacarÃas recuperó el habla y pronunció el "Benedictus", un cántico profético de alabanza a Dios.
San ZacarÃas es venerado por su fe, a pesar de su momentánea duda, y por su papel en la preparación del camino para Jesús a través de su hijo, Juan el Bautista. Su vida y la de Isabel son un modelo de piedad y confianza en los planes de Dios, incluso cuando parecen humanamente imposibles.


