
El 6 de septiembre también se conmemora a San Magno de Füssen, un abad y misionero benedictino del siglo VIII, conocido como el "Apóstol del Allgäu" (región del sur de Alemania). Nacido en Irlanda, San Magno fue uno de los muchos monjes irlandeses y escoceses que evangelizaron Europa Central en los siglos VII y VIII.
Magno llegó a la región de Baviera junto a San Gall y San Columbano, estableciéndose finalmente en el valle del rÃo Lech. AllÃ, en un lugar solitario y salvaje, fundó un monasterio que se convertirÃa en la famosa AbadÃa de Füssen, un importante centro de cultura y evangelización.
San Magno dedicó su vida a la predicación del Evangelio entre las tribus germánicas paganas, a la fundación de comunidades monásticas y al trabajo manual. Se le atribuyen numerosos milagros, incluyendo la expulsión de serpientes y el control de tormentas, lo que contribuyó a su fama de protector de la tierra y sus habitantes.
Es venerado como patrono contra las serpientes, los roedores y las enfermedades del ganado, y también es protector de los montañeses y leñadores. Su vida es un ejemplo de la incansable labor misionera de los monjes irlandeses que llevaron la fe y la civilización a vastas regiones de Europa. Falleció alrededor del año 750.


