
El 4 de agosto, la Iglesia también conmemora a Santa Juana de Aza, una figura de gran piedad en la historia de la Iglesia, madre de Santo Domingo de Guzmán. Su vida, marcada por la oración y la caridad, es un modelo para todas las madres cristianas. Se dice que tuvo una visión en la que un perro, con una antorcha en la boca, salÃa de su vientre, lo que fue interpretado como un signo de que su hijo, Santo Domingo, serÃa un predicador que iluminarÃa el mundo con la verdad. Su figura es un recordatorio de que la fe de una madre puede ser la base de una gran obra de Dios y de que la oración es un arma poderosa que puede transformar la vida de nuestros hijos.
"Este artÃculo forma parte de nuestro especial 'Fe y Devoción en Agosto'. Descubrà la guÃa completa del santoral del mes haciendo clic aquÃ."


