Catuchas

Trabas a la importación: ¿En Catamarca peligran las cervecerías artesanales?

¿Es el fin de las IPA? En INFORAMA hablamos con dos expertos del rubro en Catamarca para aclarar el panorama.
Por Gustavo Pinto

La falta de insumos importados y la sobre demanda de los nacionales complican la producción de cervezas artesanales, un rubro de pymes que genera empleos genuinos y constituye un motor económico. Catamarca no está exenta de este desabastecimiento y se empiezan a extinguir los estilos más lupulados de las pizarras ¿Es el fin de las IPA? En INFORAMA hablamos con dos expertos del rubro para aclarar el panorama.

La Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (CCAA) informó que tres de cada cuatro fábricas no podrían seguir produciendo después de marzo por los problemas para pagarle a proveedores. El afán de retener divisas estadounidenses llevó a que los cupos para estos pagos se extiendan por más tiempo del que están dispuestos a esperar. Tras ello empezaron las subas de precios y la escasez.

“Que peligra la producción de cerveza lo pondría entre comillas”, explicó Alejandro Díaz, jefe cervecero de la Cervecería Artesanal Wakani. “Los estilos que tienen alta carga de lupulado en sus recetas son los que ya escasean, pero hay una gran variedad de cerveza que no consume tanto lúpulo”, indicó.

Wakani tiene cuatro estilos lupulados, la mitad con lúpulo importado y la otra con insumo nacional. Los proveedores en su mayoría no tienen y si se consigue, la sobrecarga del precio va entre el 30 a 40 por ciento arriba de lo normal. Esto llevó a que solo se mantengan los estilos nacionales por el momento.

Los estilos de IPA constituyen casi el 50 por ciento de las ventas de las cervecerías locales.

 “La situación que atravesamos los cerveceros en Catamarca no es diferente a la de otras provincias, quizás no está tan acentuada porque los colegas siempre tenemos una, dos o tres cervezas lupuladas pero no son nuestro fuerte, somos pocas cervecerías y ofrecemos variedad”, clarificó Díaz. Catamarca representa el 1% del mercado nacional. En este sentido, en otras provincias existen marcas que se dedican especialmente al estilo IPA (Indian Pale Ale) y por falta de insumos directamente podrían cerrar sus puertas.

Cervecería Artesanal Wakani.

En nuestro diagrama de ventas, la IPA ocupa casi el 50 por ciento. No solo es Wakani, la IPA es la referente de las cervecerías artesanales de Argentina. Si habláramos de vino, sería el malbec nuestro, imagínate que nos falte este estilo. Si esta situación se agudiza el panorama es bastante desolador”.

Que se resienta casi la mitad de la venta genera incertidumbre pero también bronca, al ver que las góndolas de los comercios tienen fuerte presencia de cervezas importadas, cuyos importadores si tienen permitidos los pagos que no pueden los productores argentinos.

"Son crisis que hay que superarlas"

Román Luna, propietario de Corzuela Cerveza Artesanal, fue el otro experto consultado por INFORAMA. EL joven empresario explicó que la producción nacional de lúpulo no alcanza para cubrir la demanda (se producen 300 toneladas anuales y las cervecerías necesitan aproximadamente 700). La levadura, los barriles, algunas sales, también son insumos que escasean y no se producen en el país.

"Hay estilos que no tienen reemplazantes nacionales". La importación no es caprichosa sino que obedece a distinguir el producto de otros similares y obtener sabores y aromas interesantes.

Román Luna, de Corzuela.

"En cuanto a la producción en mi caso particular tengo un remanente de insumos que estoy por usar. Mientras tanto vamos negociando con los proveedores a ver qué les llega. En normalidad se les envía una lista de una sola vez, pero ahora hay que buscar alternativas para seguir produciendo", explicó Luna.

"Lo más probable es que si conseguís está más caro. Ya tuvimos un problema similar antes con la malta, son crisis que hay que superarlas", señaló.

Mientras la CCAA intenta destrabar la situación con el gobierno nacional, la producción se vuelca a estilos más comunes como Golden y Irish.

Habrá que beber lo que se pueda, mientras se pueda.