
Una nueva edición de la marcha Ni Una Menos se llevó a cabo este martes en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, donde miles de personas se movilizaron para visibilizar la problemática de la violencia de género y renovar los reclamos por una sociedad más igualitaria y libre de violencias.
La convocatoria reunió a organizaciones feministas, agrupaciones sociales, sindicatos, estudiantes, trabajadoras y familias que recorrieron las calles del centro capitalino con banderas, pancartas y consignas vinculadas a la prevención de la violencia, el acceso a la justicia y la protección de los derechos de las mujeres y diversidades.
La movilización se desarrolló en el marco del aniversario número 11 del movimiento Ni Una Menos, surgido en 2015 tras una serie de femicidios que generaron una fuerte reacción social en todo el país. Desde entonces, cada 3 de junio se realizan marchas y actividades para mantener vigente el reclamo.
Durante la jornada, las consignas estuvieron orientadas a exigir respuestas frente a las distintas formas de violencia que atraviesan mujeres y niñas, así como también a reclamar políticas públicas sostenidas que permitan prevenir situaciones de riesgo y acompañar a las víctimas.

"Marchar hasta que ya no haga falta marchar" fue una de las expresiones que se repitió entre las participantes consultadas por INFORAMA, quienes coincidieron en señalar la necesidad de continuar trabajando en educación, prevención y acompañamiento para erradicar la violencia.
Entre las presentes hubo mujeres de distintas generaciones. Algunas destacaron los avances logrados en los últimos años, mientras que otras remarcaron que todavía persisten situaciones de desigualdad, discriminación y violencia que requieren una respuesta integral por parte del Estado y de la sociedad.
La actividad concluyó con la lectura de un documento elaborado por las organizaciones convocantes y con distintas intervenciones artísticas que acompañaron la jornada.
A más de una década del nacimiento de Ni Una Menos, la movilización volvió a convertirse en un espacio de encuentro, reflexión y reclamo colectivo en las calles de Catamarca.
