
En el 11° aniversario del movimiento Ni Una Menos, la abogada feminista Ana Clara Barros expresó su preocupación por la persistencia de los femicidios en Argentina, cuestionó el accionar de la Justicia en distintos casos recientes y convocó a la movilización que se realizará en Catamarca.
Durante una entrevista en el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, conducido por Mario Laplaca e Ileana López González, Barros sostuvo que la violencia de género continúa siendo una problemática estructural y señaló que los avances logrados en la última década resultan insuficientes frente a la realidad actual.
La integrante de Ni Una Menos se refirió particularmente al reciente femicidio de Agostina, ocurrido en Córdoba, un caso que generó amplia repercusión nacional. En ese sentido, criticó tanto el tratamiento mediático como la intervención judicial.
“La verdad que fue terrible el tratamiento que hacen los medios de comunicación. A veces sentimos que retrocedimos mil años más o menos”, afirmó.
Barros también cuestionó el desempeño de los organismos judiciales intervinientes y sostuvo que hubo “mucha negligencia, mucho abandono en un primer momento y mucho desprecio”.
La violencia de género como problema estructural
Durante la entrevista, la abogada remarcó que el caso de Agostina no constituye un hecho aislado y recordó que los femicidios continúan ocurriendo con frecuencia en todo el país. “En Argentina cada 30 horas una mujer es asesinada”, señaló.
Asimismo, consideró que las víctimas pertenecientes a sectores vulnerables enfrentan mayores obstáculos para acceder a la protección institucional y obtener respuestas efectivas por parte del sistema judicial.
Según Barros, la problemática excede la cuestión de género y también incorpora componentes sociales y económicos que profundizan las desigualdades. “Cuando se trata de niñas, mujeres o jóvenes de sectores vulnerables, también hay un abandono por parte de la Justicia”, sostuvo.
El rol de los varones en la prevención
Uno de los aspectos destacados por la integrante de Ni Una Menos fue la necesidad de incorporar a los varones en el debate y en las estrategias de prevención de la violencia.
En ese sentido, planteó que la discusión pública suele centrarse únicamente en las víctimas, dejando de lado el análisis sobre quienes ejercen la violencia.
“Cuando una mujer es víctima de un femicidio, la otra lectura es que cada 30 horas un hombre se vuelve femicida. Esa lectura no la hacemos”, afirmó.
Para Barros, la transformación cultural requiere que los hombres revisen conductas y prácticas cotidianas, participen activamente de las conversaciones sobre violencia de género y asuman un compromiso concreto en la búsqueda de soluciones. “También nos hace falta que los varones se interpelen acerca de qué es lo que hacen o qué pueden hacer para ser parte de la solución”, expresó.
Once años de Ni Una Menos
Al reflexionar sobre el recorrido del movimiento desde la histórica movilización de 2015, Barros reconoció que se produjeron cambios culturales importantes, aunque advirtió que todavía existen importantes desafíos pendientes.
Además destacó la influencia que las nuevas generaciones han tenido en la construcción de una mayor conciencia social sobre la igualdad de género y la prevención de las violencias.
Finalmente, reiteró la convocatoria a la movilización realizada en la Plaza 25 de Mayo de la capital catamarqueña y subrayó la importancia de mantener vigente el reclamo.
“Hace 11 años que venimos diciendo que la Justicia no tiene perspectiva de género. Si no va a ser por ese lado, quizás por el lado de los varones y de este cambio cultural haya más posibilidades”, concluyó.


