
También el 30 de septiembre la Iglesia conmemora a Santa SofÃa y sus tres hijas: Fe, Esperanza y Caridad. Estas mártires del siglo II, aunque con un trasfondo en parte legendario, son un poderoso sÃmbolo de la fe cristiana y la fortaleza de una madre en la persecución.
Según la tradición, SofÃa era una viuda cristiana de Roma que tenÃa tres hijas, a quienes habÃa llamado con los nombres de las virtudes teologales: Pistis (Fe), Elpis (Esperanza) y Agape (Caridad), que tenÃan 12, 10 y 9 años, respectivamente. Durante la persecución del emperador Adriano, fueron arrestadas por su fe.
El emperador intentó hacerlas apostatar, primero con promesas y luego con terribles tormentos. Las niñas, animadas por su madre, se mantuvieron firmes en su fe y fueron torturadas y decapitadas una a una, ante los ojos de su madre. SofÃa, aunque no sufrió el martirio fÃsico, padeció el dolor inmenso de ver a sus hijas morir por Cristo, lo que la convirtió en una mártir en el espÃritu.
SofÃa (cuyo nombre significa "SabidurÃa") es considerada la encarnación de la sabidurÃa cristiana, mientras que sus hijas representan las tres virtudes teologales que deben guiar la vida del cristiano. Su historia es un conmovedor testimonio de la fe inquebrantable, la educación en la piedad y el amor heroico por Cristo, incluso hasta el sacrificio supremo. Sus reliquias se veneran en la iglesia de Santa SofÃa en Roma y en otras partes de Europa.


