
También el 28 de septiembre la Iglesia Católica conmemora a San Lorenzo Ruiz y sus 15 Compañeros Mártires, un grupo heroico de católicos que derramaron su sangre por Cristo en Japón en el siglo XVII. San Lorenzo Ruiz (nacido en Binondo, Filipinas, en 1600 o 1610) es el primer santo filipino y un sÃmbolo del fervor cristiano en Asia.
Lorenzo era un laico casado, padre de familia y catequista, que trabajaba como escribano en el convento de los Dominicos en Manila. Debido a una falsa acusación, huyó de Manila en un barco de misioneros dominicos hacia Japón, sin saber que se dirigÃa a un paÃs donde la persecución anticristiana era brutal y sistemática.
Una vez en Japón, él y sus compañeros misioneros y laicos fueron arrestados. Se les sometió a horribles torturas, incluyendo la "fosa" (suspensión boca abajo en un pozo de excrementos) para forzarlos a apostatar. A pesar del sufrimiento extremo, Lorenzo Ruiz y todos sus compañeros se negaron a renunciar a su fe.
Lorenzo Ruiz declaró: "Soy católico y de buena gana moriré por Dios. Si tuviera mil vidas, todas las ofrecerÃa por Él". Fue ahorcado boca abajo en 1637. Los 16 mártires (9 japoneses, 4 españoles, 1 francés, 1 italiano y el filipino Lorenzo Ruiz) fueron beatificados por San Juan Pablo II en 1981 y canonizados en 1987. Son un poderoso testimonio de la fe universal y la valentÃa ante la persecución.


