
También el 8 de septiembre, aunque con menor prominencia que la Natividad de MarÃa, se celebra a San Sergio I, quien fue Papa desde el año 687 hasta el 701. Su pontificado se caracterizó por su firmeza en la defensa de la ortodoxia y la tradición de la Iglesia frente a las injerencias polÃticas y las herejÃas de su tiempo.
Nacido en Palermo, Sicilia, de origen sirio, Sergio I llegó a Roma y se destacó por su piedad y erudición. Fue elegido Papa en un momento de gran inestabilidad, con facciones rivales luchando por el control del papado. Su elección fue un compromiso que trajo estabilidad a la Sede de Pedro.
Uno de los mayores desafÃos de su pontificado fue el Concilio Quinisexto (o Concilio de Trullo) de Constantinopla (692), cuyas cánones, aunque legÃtimos para Oriente, contenÃan disposiciones que contradecÃan las prácticas y tradiciones romanas, especialmente en lo referente al celibato clerical y algunas normas litúrgicas. Sergio I se negó rotundamente a firmar sus actas, resistiendo la presión del emperador bizantino Justiniano II, quien incluso intentó secuestrarlo.
San Sergio I también enriqueció la liturgia romana, introduciendo el canto del "Agnus Dei" en la Misa y promoviendo la veneración de reliquias y la construcción de iglesias. Fue un pastor valiente que defendió la autonomÃa de la Iglesia y la pureza de la fe. Falleció en el año 701, siendo venerado como santo por su firmeza y celo pastoral.


