
El 30 de agosto, el santoral nos lleva al campo para celebrar a un santo cuya vida estuvo Ãntimamente ligada a la tierra y a la naturaleza: San Fiacro, un ermitaño del siglo VII que es venerado como el santo patrón de los jardineros, horticultores y floristas.
Un PrÃncipe que Buscó la Soledad
Fiacro nació en Irlanda en una familia noble, y algunos relatos dicen que era un prÃncipe. Sin embargo, no le interesaban los honores del mundo. Buscando una vida de mayor soledad y oración, abandonó su patria y se trasladó a Francia. AllÃ, se presentó ante San Farón, el obispo de Meaux, y le pidió un lugar donde poder vivir como ermitaño.
El obispo, viendo su piedad, le ofreció un terreno en un bosque cercano, en un lugar llamado Bréuil. La leyenda cuenta que el obispo le dijo que le darÃa toda la tierra que pudiera cercar con una zanja en un solo dÃa. Fiacro tomó su bastón y, arrastrándolo por el suelo, la zanja se abrió milagrosamente a su paso, delimitando un gran terreno.
El JardÃn y el Hospicio
En ese lugar, San Fiacro construyó una pequeña capilla en honor a la Virgen MarÃa y una celda para vivir. Dedicó su vida a la oración, la penitencia y el trabajo manual. Con sus propias manos, cultivó un huerto extraordinario, donde plantaba verduras y hierbas medicinales. Su fama de santidad se extendió y mucha gente acudÃa a él buscando consejo espiritual y curación para sus enfermedades, que él trataba con las hierbas de su jardÃn y, sobre todo, con la oración.
Construyó también un hospicio para acoger a los pobres y a los peregrinos que lo visitaban. Se dice que era muy estricto en no permitir la entrada de mujeres a su capilla, no por misoginia, sino como una forma de ascetismo radical. Murió alrededor del año 670.
Patrono de los Jardineros
Su devoción como patrón de los jardineros es muy fuerte en Francia y se ha extendido por todo el mundo. Curiosamente, también es el patrón de los taxistas de ParÃs. Esto se debe a que en el siglo XVII, el Hotel de Saint Fiacre en ParÃs fue el primero en alquilar coches de caballos al público, y estos vehÃculos pasaron a ser conocidos como "fiacres".
Oración a San Fiacro
Oh, Dios, que concediste a San Fiacro la gracia de encontrar la paz en la soledad y la alegrÃa en el trabajo de la tierra; te pedimos, por su intercesión, que bendigas nuestros jardines y nuestros campos.
Enséñanos a ver tu mano creadora en cada flor que brota y en cada fruto que madura. Danos un corazón sencillo y trabajador como el suyo, para que podamos cultivar tanto la tierra como nuestra alma. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
"Este artÃculo forma parte de nuestro especial 'Fe y Devoción en Agosto'. Descubrà la guÃa completa del santoral del mes haciendo clic aquÃ."
San Fiacro encontró a Dios en su jardÃn. ¿En qué lugar o actividad sentÃs vos una conexión especial con la creación y con Dios? ¡Contanos!


