
En plena pretemporada y lejos de las grandes capitales del deporte, Agustín Tapia eligió volver a su tierra para recargar energías. Pero el descanso no fue solo físico: el número uno del ranking mundial de pádel aprovechó su estadía en Catamarca para conectarse con otra de las grandes expresiones culturales de la provincia, la música.
El jueves pasado, dos bandas locales, Carafea y Calibre Rock, protagonizaron un momento único al tocar en la casa del propio Tapia, en un encuentro íntimo que combinó deporte, identidad y talento local.
La experiencia estuvo a cargo de Carlos Ávila, integrante del equipo de trabajo del Torneo Agustín Tapia, quien articuló el encuentro entre el deportista y los músicos. Para ambas bandas, la noche significó algo increíble: tocar para el mejor jugador de pádel del mundo, en un clima distendido y lejos de los grandes escenarios, pero cargado de simbolismo. Para Tapia, también fue un placer escucharlos y una forma de acompañar y visibilizar a artistas de su provincia.
Agustín Tapia nació en Catamarca el 24 de julio de 1999 y, con apenas 25 años, ya escribió su nombre entre los grandes de la historia del pádel. Diestro, talentoso y dueño de un estilo elegante, hoy ocupa la primera posición del ranking FIP y forma junto al español Arturo Coello la pareja más dominante del circuito.
Su paso por la provincia, entre entrenamientos de alto nivel y encuentros culturales, dejó una imagen que trasciende el deporte: la de un campeón que, aun en la cúspide del mundo, vuelve a casa, abre sus puertas y celebra el talento de su gente.


