Tiempo Libre

Un tucumano se fue a El Pingo y se hizo viral: conocé otros pueblos con nombres “raros”

Por Pablo Perez

    Juan Pablo Ávila es oriundo de nuestra vecina provincia de Tucumán, el Jardín de la República, y con picardía decidió realizar un viaje que terminó por viralizarse. Esto se debe a que el hombre, con bastante agudeza, halló en su GPS un destino llamado “El Pingo”, una localidad de Entre Ríos con menos de 1.000 habitantes, y decidió viajar hasta allí para visitarlo.

    Naturalmente, podríamos interpretar que el hombre consideró una humorada la visita a tal lugar, ya que dicha palabra, por estas tierras, es considerada una mala palabra utilizada groseramente para referirse al aparato reproductor masculino y utilizada como insulto.

    Por esta hazaña que logró el tucumano, en Inforama te presentamos otros lugares que existen alrededor del mundo que cuentan con nombres al menos curiosos, y que quizás despierten nuestras pretensiones de buscarlos por Google Maps para verificar que efectivamente existen, o tal vez visitarlos.

    España

    Este país posee unos cuantos nombres curiosos. Con connotaciones sexuales, Entrepenes, en Asturias; Villapene, en Galicia, y Tocón, en Granada. Con referencias religiosas, en Murcia están El Limbo, Los Infiernos y El Purgatorio, pero Castilla y León tiene a Dios le Guarde y La hija de Dios, y Navarra, a Milagros. Pero hay más. Ladrido, Melón y Cariño (Galicia), Correpoco (Cantabria), Pepino (Castilla La Mancha), Alcantarilla (Murcia). Otros simpáticos con Parderrubias (Galicia), Peleas de arriba y Peleas de abajo (Castilla y León), y los más lúgubres Calaveras de arriba y Calaveras de abajo (León). Y para graciosos, Guarromán, un pueblo de la provincia de Jaén con casi 3.000 habitantes. Los guarromanenses han intentado sacar partido creando la Asociación Internacional de Pueblos con nombres raros y peculiares del mundo.

    Fucking (Alemania)

    Aunque en alemán la palabra no tiene ningún significado, salvo el recuerdo de un noble del siglo VI apellidado Focko, en inglés (su traducción más suave en español es maldito) despierta todo tipo de sonrisas y chistes por sus connotaciones sexuales. Desde que los soldados estadounidenses y británicos descubrieron la pequeña villa al norte de Salzburgo en la II Guerra Mundial, no paran de acercarse turistas angloparlantes que quieren tomarse una foto en Fucking. Y aunque hace unos años los cerca de cien habitantes de la villa dijeron no al cambio de nombre, argumentando que Fucking tiene una larga e intensa historia que se remonta a mil años, lo cierto es que se han planteado seriamente cambiar de Fucking a Fugging. Desde 1070 se tienen referencias de Fucking. Primero se le conocía como Funcingin, luego como Fukching y finalmente como Fugkhing. En 1760 el pueblo tomó su nombre actual, Fucking. En alemán antiguo, la palabra significa Habitante de Fuck.

    Kissing (Alemania)

    Con un nombre como Kissing (que en inglés significa “besar”), podría esperarse que esté lleno de parejas enamoradas. Si bien es cierto que esta ciudad tiene mucho encanto, no es necesario ser muy romántico ni estar en pareja para conocer y disfrutar esta simpática localidad alemana.

    Ubicada justo en las afueras de Augsburg, una de la ciudades más antiguas de Alemania. Existen iglesias hermosas y pequeñas, y grandes espacios verdes públicos. Para quienes desean explorar las zonas rurales de los alrededores, se puede seguir alguna de las rutas de senderismo o disfrutar de las vistas desde una de las tantas bicisendas. Si la visita a la ciudad debe ser durante los meses de verano así conoce el encantador lago Auensee.

    Drama (Grecia)

    A diferencia de los dramas del antiguo teatro griego, en los que Medea se venga de Jasón y Edipo mata a su propio padre, la tranquila ciudad de Drama sorprendentemente no le hace honor a su nombre. Ubicada en la región macedonia del noreste de Grecia se encuentra rodeada de colinas verdes, cascadas impresionantes y kilómetros enteros de naturaleza prístina para explorar. La zona es conocida por tener las temperaturas más bajas de las que se haya tenido registro en Grecia. Esto ofrece la oportunidad poco usual de esquiar en el monte Falakro, a una hora en auto de distancia.

    Saint-Louis-du-Ha! Ha! (Canadá)

    Situado sobre una colina de la meseta de los Apalaches, a 400 metros de altitud, a medio camino entre el río San Lorenzo y la frontera del Quebec con Nuevo Brunswick, este pueblecito canadiense es el único cuyo nombre tiene puntos de exclamación y en español se traduciría como San Luis del ¡Ja! ¡Ja! Algunos dicen que el doble Ha! expresa la maravilla de los primeros exploradores de la región frente a la imponente vista del lago local, tan grande que la plasmaron en el topónimo. Cierto o no, Saint-Louis-du-Ha! Ha! La Comisión de toponimia del Quebec revela que en realidad, haha es un arcaísmo de la lengua francesa que designa una vía sin salida o un obstáculo inesperado. Era pues más bien el trayecto de 80 km que debían efectuar los viajeros en bote por el lago Témiscouata pasando por el territorio de la futura municipalidad el que habría dado, por deformación a lo largo del tiempo, este curioso topónimo a la municipalidad.

    Obama (Japón)

    Parece mentira, pero Obama no tomó su nombre del expresidente de los Estados Unidos. El nombre de esta ciudad costera en japonés significa “playa chica”, y se encuentra en la prefectura de Fukui. Se volvió conocida en los Estados Unidos después de que se hizo viral el apoyo público a Barack Obama durante las elecciones presidenciales de 2008 y 2012. Aunque las probabilidades de cruzarse allí con el expresidente por acá son bajas, lo que sí se puede encontrar son souvenirs relacionados con Obama. Para quien guste de la arquitectura tradicional japonesa, le va a encantar el barrio Sanchomachi, que cuenta con casas de té elegantes y la tradicional casa de mercaderes “Sanchomachi Nagata”. Si prefieren la naturaleza, pueden pasear por la playa dorada o ir en barco hasta Sotomo para admirar los acantilados de granito y los emblemáticos arcos de piedra.

    Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch (Gales)

    En galés, el nombre del pueblo significa 'iglesia de Santa María en el hueco del avellano blanco cerca de un torbellino rápido y la iglesia de San Tisilio cerca de la gruta roja'. Sin embargo, el nombre del pueblo se abrevia a menudo como Llanfair PG (Llanfairpwll para los galeses). Esto basta para distinguirlo de los otros lugares de Gales llamados Llanfair. El nombre fue decidido en los años 1860 por el consejo del pueblo, principalmente para tener el privilegio de tener el nombre más largo de una estación ferroviaria en Gran Bretaña. Este nombre no se puede considerar propiamente dicho como un nombre galés; el nombre original del sitio es Llanfair Pwllgwyngyll, y representa 16 letras en el alfabeto galés y 19 en el inglés.

    Hell (Noruega)

    Un nombre infernal tal vez pero el origen del mismo encuentre su origen en la palabra hellir, que significa “cueva” en nórdico antiguo. A los viajeros de todo el mundo les encanta sacarse fotos en la estación de tren de Hell y hacer bromas con un “nos vemos en el infierno”, o sea... en Hell. No hay fuego ni mucho menos hace calor, en esta localidad tranquila en cambio se encuentran temperaturas frías y calles cubiertas de hielo. Un gran atractivo es el Festival de Blues de la todos los años durante la primera semana de septiembre, los amantes de la música de todos los rincones se reúnen en Hell.

    Dull (Gran Bretaña) y Boring (Estados Unidos)

    Dull (insulso) en Gran Bretaña y Boring (aburrido) en Estados Unidos.Cansados de que los nombres de su lugar natal fueran objeto de la risa de sus vecinos, los aburridos y los insulsos –si existen tales gentilicios– decidieron transformarlos en una ventaja y un motivo para darse a conocer. Uno de los objetivos de esta hermandad es lanzar recuerdos turísticos basados en sus nombres y carteles, ya convertidos en escalas obligadas para quienes pasan cerca al transitar las rutas de Oregon en Estados Unidos y del condado de Perth and Kinross en Gran Bretaña. Al mismo tiempo, sus habitantes demuestran que tienen buen sentido del humor, para desmentir los topónimos donde les tocó vivir. Y si se indaga un poco, se podrá comprobar que Boring se llama así en honor a un tal William Boring, el primer habitante del pueblo, en tanto Dull procede de una palabra celta que significa pradera.