La Iglesia celebra hoy que la Madre de Dios, al terminar su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del Cielo. La Asunción de MarÃa es la promesa de nuestro propio destino y la fiesta de la esperanza.
Conoce la vida de San Alipio, el amigo de San AgustÃn que se convirtió al cristianismo y lo acompañó en su camino de fe, llegando a ser obispo de Tagaste.
En el infierno del campo de concentración de Auschwitz, este sacerdote franciscano se ofreció a morir en lugar de un padre de familia desconocido. San Maximiliano Kolbe es un faro de la caridad heroica.
Conoce la historia de San Eusebio, un diácono romano que vivió en el siglo III y que murió por la fe. Su martirio es un ejemplo de fidelidad y servicio a la Iglesia.
Un Papa legÃtimo y un brillante teólogo que se autoproclamó "antipapa". Rivales en vida, se reconciliaron en el exilio y murieron como mártires por la misma fe. Su historia es un poderoso testimonio de perdón y unidad.
Conoce la historia de San Hipólito, el teólogo romano que, tras un perÃodo de cisma, se reconcilió con la Iglesia y murió como mártir en el siglo III.
Fue una esposa y madre ejemplar, una viuda devota y, tras conocer a San Francisco de Sales, fundó la Orden de la Visitación. La vida de Santa Juana Francisca de Chantal es un camino de santidad para todos.
Conoce la historia de San Euplio, diácono de la Iglesia primitiva que fue martirizado por negarse a entregar las Escrituras durante la persecución de Diocleciano.
De brillante pensadora atea a monja de clausura, la vida de Santa Teresa Benedicta de la Cruz es un testimonio de la búsqueda apasionada de la verdad. Murió mártir en una cámara de gas, uniendo en su persona las tragedias del pueblo judÃo y la fe cristiana.
Descubre la historia de San Román, el soldado romano que, al presenciar la fe de San Lorenzo en el martirio, se convirtió y fue ejecutado por la misma causa.
Descubre la vida de San Cirilo de Roma, un diácono que vivió en el siglo IV y que entregó su vida por la fe. Su martirio es un testimonio de fidelidad a Cristo.