La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dispuso este jueves que los trámites para importar vehículos clásicos se realicen a través de la Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA). La medida, publicada en el Boletín Oficial, se aplica a unidades con más de tres décadas de antigüedad y un valor superior a los 12.000 dólares.
La nueva normativa, establecida mediante la Resolución General 5796/2025, indica que las autorizaciones para este tipo de importaciones se gestionarán digitalmente en la plataforma VUCEA, con una validación automática en el Sistema Informático Malvina (SIM). El procedimiento seguirá los lineamientos fijados previamente por la Secretaría de Industria y Comercio.
La resolución, firmada por el director de ARCA, Juan Pazo, también autoriza a las áreas de Sistemas y de la Dirección General de Aduanas a emitir las disposiciones operativas que sean necesarias para su correcta aplicación. La entrada en vigencia está prevista para dentro de diez días hábiles.
Una vez que se completen las verificaciones en el sistema y no se detecten irregularidades, se podrá formalizar la declaración aduanera para permitir el ingreso físico del automóvil al país. Este régimen está destinado exclusivamente a vehículos con más de 30 años desde su fabricación.
El objetivo de la nueva disposición oficial
Según el Gobierno, esta actualización busca brindar un marco más ágil y transparente para los coleccionistas y aficionados del automovilismo histórico. La medida forma parte de una serie de simplificaciones iniciadas en febrero pasado, cuando se creó el Régimen de Importación de Vehículos Clásicos.
Desde entonces, se eliminó el requisito de una declaración impositiva del vendedor extranjero y se implementaron el Certificado de Importación de Vehículos Automotores Clásicos (CIVAC) y la Acreditación de Vehículo Automotor Clásico (AVAC). Estos trámites se realizan a través de la plataforma TAD y tienen una validez de un año una vez aprobados.
Posteriormente, en el mes de julio, la Resolución 300/2025 introdujo nuevos ajustes al esquema, con el fin de agilizar los procesos, eliminar trámites redundantes y reducir los plazos administrativos mediante el uso obligatorio de sistemas digitales y nuevas pautas de control documental.
