
El intendente de la Capital, Gustavo Saadi, fue uno de los invitados al primer programa del año de El Ágora y apuntó contra sectores de la oposición, cuestionó el accionar de lo que denominó “políticos influencers” y defendió el sistema de pase a planta de trabajadores municipales.
En un tono crítico, Saadi hizo referencia a dirigentes que, según planteó, priorizan la exposición en redes sociales por sobre la gestión. “Cada vez que llueve salen los políticos influencers a hacer videos, porque soluciones no llevan ninguna”, afirmó.
El jefe comunal enmarcó esas críticas dentro de un cuestionamiento más amplio hacia la oposición, a la que acusó de formular propuestas sin sustento técnico ni financiero. “Es muy fácil agarrar la inteligencia artificial y que te haga un proyecto de ordenanza”, ironizó, al referirse a iniciativas que, según dijo, no contemplan las limitaciones reales del municipio.
En esa línea, citó la denominada “teoría de Baglini” para reforzar su argumento. “Cuanto más lejos está del poder, más irresponsable es”, sostuvo.
"Una doble vara"
Saadi profundizó sus cuestionamientos al advertir lo que consideró una contradicción en el discurso opositor. “Yo veo una doble vara aquí. En Nación está bien, festejan que no haya obra pública, pero aquí piden obra pública. Piden que todos los becados vayan a planta permanente ya”, resaltó.
Uno de los principales ejes de la discusión política gira en torno al pase a planta permanente de trabajadores municipales, especialmente becados. Sobre este punto, Saadi defendió el esquema vigente y remarcó que no fue su gestión la que generó el volumen actual de trabajadores en esa condición. “Yo no puse los 5.000 becados, me estoy haciendo cargo”, señaló.
El intendente explicó que el sistema actual se basa en la antigüedad y busca evitar discrecionalidad política. “Antes, un becado tenía que ser amigo del intendente o del concejal. Hoy no tiene que ser amigo de nadie, solamente cumplir con lo que dice la ordenanza”, afirmó.
No obstante, aclaró que existen restricciones claras para avanzar más rápidamente en la regularización. Por un lado, mencionó el límite establecido en la Carta Orgánica Municipal, que impide destinar más del 67% del presupuesto a salarios. Por otro, advirtió sobre la imposibilidad financiera de ampliar la planta sin comprometer el pago de sueldos. “Ojalá pudiera bajar más los años, pero no podría pagar los sueldos”, reconoció.
En ese contexto, Saadi habló de “incoherencias” en algunos planteos opositores. “Te piden que pongas a todos en planta sin saber si se puede pagar, pero no dicen nada de 10.000 catamarqueños que están por perder un beneficio”, expresó, en referencia a programas sociales que, según indicó, dejaron de financiarse a nivel nacional.


