Política

Un banco de medicamentos solidario, la iniciativa que busca llegar a quienes no pueden comprar

El proyecto fue presentado en el Concejo Deliberante capitalino y busca asistir a personas en situación de vulnerabilidad, además de frenar la circulación informal de fármacos.

Por Eliana Mazzolini

Ingresó al Concejo Deliberante de la Capital, un proyecto de ordenanza que propone la creación del Programa Municipal “Banco Solidario de Medicamentos”, una iniciativa destinada a garantizar el acceso gratuito, seguro y controlado a medicamentos esenciales para vecinos en situación de vulnerabilidad.

La propuesta fue elevada por el concejal Alejandro Carrizo y ya tomó estado parlamentario para su tratamiento legislativo.

El proyecto pone el foco en una situación cada vez más frecuente: la circulación informal de medicamentos a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y otros canales no autorizados. Según se detalla en los fundamentos, muchas personas donan o venden fármacos que ya no utilizan, sin garantías sobre su conservación, trazabilidad o correcta indicación médica.

Esta práctica, advierten, representa un riesgo para la salud pública, ya que puede derivar en efectos adversos, intoxicaciones o tratamientos ineficaces.

Cómo funcionaría el Banco Solidario de Medicamentos

La iniciativa busca canalizar esas prácticas solidarias dentro de un sistema institucional, bajo control sanitario y con intervención profesional. Entre sus principales características se destacan:

  • Recepción de medicamentos donados por particulares, farmacias, laboratorios e instituciones.
  • Control, clasificación y almacenamiento bajo supervisión de farmacéuticos matriculados.
  • Entrega gratuita únicamente con receta médica válida.
  • Verificación de condiciones como envase original, fecha de vencimiento vigente y trazabilidad.

Además, el programa dependería de la Secretaría de Desarrollo Humano en articulación con el área de Salud municipal.

El proyecto no solo apunta a ampliar el acceso a tratamientos, sino también a optimizar recursos disponibles, evitando el desperdicio de medicamentos en buen estado.

A su vez, contempla campañas de concientización sobre el uso responsable de fármacos y los riesgos de adquirirlos por vías informales.

La ordenanza también prevé la posibilidad de firmar convenios con hospitales, universidades, colegios profesionales y organizaciones sociales, además de implementar un sistema de control de stock que garantice transparencia y seguimiento de los medicamentos.

De aprobarse, el Banco Solidario se convertiría en una herramienta clave de política pública local, orientada a fortalecer el sistema de salud municipal y promover mayor equidad en el acceso a medicamentos.