
En el marco de la discusión por la modificación de la Ley de Protección de Glaciares, el senador nacional por Catamarca, Guillermo Andrada, brindó un encendido discurso en el que cuestionó las argumentaciones opositoras y defendió la necesidad de dotar de certeza jurídica a la actividad minera. Para Andrada, la dicotomía entre la protección del recurso hídrico y la explotación minera es una construcción retórica incorrecta.
Contra el "doble estándar" ambiental
Andrada fue tajante al señalar que la minería es una de las industrias más reguladas del país, con monitoreo constante y participación ciudadana. "He escuchado hablar de la minería como si fuera agresiva, pero cuando se plantea el uso de agroquímicos o emprendimientos sobre humedales, todos miran para otro lado", denunció el senador, apuntando a un "doble estándar" en el debate ambiental.
El legislador reconoció la importancia vital de los glaciares, que alimentan a casi 1.800 localidades en Argentina, pero insistió en que la ley no puede ser una "etiqueta estática". "Queremos una norma que vea la función hídrica; mientras sea fuente de reserva para una cuenca, no se toca. Ese es el núcleo duro", aclaró.
Inversiones y seguridad jurídica para el RIGI
Un punto clave de su intervención fue la vinculación entre el marco legal y la llegada de capitales a través del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones). Andrada explicó que los proyectos mineros requieren años de inversión antes de generar ganancias, por lo que la tranquilidad normativa es esencial.
- Impacto Local: Destacó proyectos como MARA y Sal de Oro, subrayando que significan empleo local, proveedores provinciales y regalías.
- Capacidad de las Provincias: Defendió la madurez de los estados provinciales para realizar los controles: "No somos una entidad que no tiene conocimiento o estructura; nosotros monitoreamos y cuidamos el agua".
El camino al desarrollo
Finalmente, el senador reflexionó sobre la situación económica de Argentina. "Somos un país rico en recursos naturales, pero no somos un país desarrollado", sentenció. Andrada propuso utilizar los beneficios de los recursos no renovables para financiar la transición hacia energías renovables y, sobre todo, para potenciar el desarrollo humano.
"No vamos a entrar en esa falsa dicotomía. Primero el agua, y la minería nos va a ayudar a desarrollarnos", concluyó el legislador al anunciar el apoyo de su bloque a la reforma.