
También el 25 de septiembre la Iglesia conmemora a Santa Aurelia de Estrasburgo, una virgen de la que se tiene poca información histórica precisa, pero que ha sido objeto de una veneración constante en la región de Alsacia (Francia), especialmente en Estrasburgo, donde se conservan sus reliquias.
Según la tradición, Santa Aurelia era una de las once mil vÃrgenes que acompañaron a Santa Úrsula en su peregrinación y martirio. Se dice que, tras el martirio de Úrsula y sus compañeras en Colonia, Aurelia fue guiada por un ángel hasta Estrasburgo, donde llevó una vida de piedad y oración, dedicándose a obras de caridad.
Se le atribuyen varios milagros, especialmente relacionados con la curación de enfermedades. Su tumba en Estrasburgo se convirtió en un centro de peregrinación y su culto se extendió por la región. Aunque su historia es más legendaria que histórica, Santa Aurelia es un recordatorio de la fe de las mujeres cristianas que, desde los primeros siglos, dedicaron su vida a Dios y al servicio del prójimo.
Su figura inspira la devoción a la pureza, la perseverancia en la fe y la confianza en la intercesión de los santos. Es un ejemplo de la vida de oración y del deseo de servir a Dios en la sencillez de la vida cotidiana.


