
El Ministerio de Minería de Catamarca, junto a la empresa Litios del Norte S.A., presentó recientemente el Informe de Impacto Ambiental (IIA) del proyecto de exploración de litio El Alto, que abarca 44.323 hectáreas en la Sierra de Ancasti, incluyendo territorios del departamento El Alto y zonas limítrofes con Frías. La audiencia, realizada en el Salón Municipal de Vilismán, reunió a vecinos y organizaciones que expresaron sus preocupaciones y críticas, especialmente por los posibles impactos sobre bosques nativos, cuencas hídricas y patrimonio arqueológico.
El área de estudio se ubica en el límite con Frías, Santiago del Estero, e involucra dos ecorregiones: la Yunga y la Chaqueña. Según el Informe de Impacto Ambiental, el objetivo es identificar posibles yacimientos de litio en pegmatitas, con miras a un desarrollo minero en la región.
La zona está atravesada por los ríos Grande y Malpaso, que forman parte de la Cuenca del Río Grande-Del Plata. En cuanto a la zona de exploración, el informe menciona que aunque no se registran áreas protegidas a nivel provincial ni internacional dentro del polígono del proyecto, se recomienda considerar la Ley de Ordenamiento Territorial y Ambiental de Bosque Nativo. Además, se subraya la importancia del patrimonio arqueológico, en particular las Cuevas de Oyola, donde se conservan pinturas rupestres.
Entre las áreas de interés se encuentran cuerpos graníticos en El Alto, Sauce Gaucho, Santa Rosa, Vilismán-Albigasta, Icaño e Ipizca. Según el informe de la empresa, en el perímetro predominan suelos frágiles y poco desarrollados. Por este motivo, los vecinos manifestaron su preocupación por que la exploración se realice dentro de zonas consideradas Zona Roja de Bosque Nativo, áreas de máxima protección por la fragilidad del suelo. Las actividades proyectadas incluyen perforaciones de hasta 200 metros de profundidad y trabajos con excavadoras, que podrían afectar tanto los suelos como la cuenca del río Albigasta y otras fuentes hídricas de la región.
En cuanto a la flora y vegetación, el IIA recomienda evitar cualquier alteración significativa del ecosistema, ya que gran parte del área se vería afectada, provocando pérdida de biodiversidad. La mayoría de las especies son nativas y endémicas. Respecto a la fauna, se sugiere no modificar el hábitat de especies silvestres, incluyendo algunas vulnerables, como el cóndor andino, el quirquincho y el Oso Melero, un animal en peligro de extinción que también habita la zona.
Asimismo, el informe destaca la importancia de conservar áreas consideradas patrimonio arqueológico, como las Cuevas de Oyola, situación que también ha generado preocupación entre la comunidad y los investigadores.
El antecedente inmediato del proyecto se remonta a 2017, con la primera audiencia pública en Vilismán. En 2020 se conoció un acuerdo entre la minera Latin Resources (Recursos Latinos) e Integra Capital para la exploración y explotación de litio en El Alto. En paralelo, la Asamblea de Ancasti por la Vida recordó que el Concejo Deliberante sancionó en 2017 la Ordenanza Municipal N°010/17, declarando al municipio como Área Protegida y No Tóxico, prohibiendo actividades extractivas que impliquen el uso de sustancias contaminantes.
Durante la audiencia pública realizada el 19 de septiembre en el Salón Municipal de Vilismán, los vecinos expresaron su postura de manera clara. Luciana Fernández, integrante de la Asamblea Ancasti por la Vida, comentó a Informa: “Consideramos que fue una audiencia histórica en la que viajamos personas desde Ancasti, desde Frías, vecinos de distintos parajes de El Alto, desde la escuela de arqueología e integrantes en la conservación de las Cuevas de Oyola. Nosotros dimos a discusión el porqué decimos que el proyecto es inviable, por lo que dimos un no rotundo”.


