
La instalación de sanitarios públicos en plazas, parques y otros espacios verdes de la Capital volvió a instalarse en la agenda del Concejo Deliberante con la presentación de un proyecto de ordenanza que propone crear un régimen para autorizar la prestación de este servicio mediante inversión privada, sin generar costos para el Municipio.
La iniciativa plantea la creación del Régimen Municipal de Instalación y Explotación Privada de Sanitarios Públicos Modulares, destinado a habilitar baños químicos, sanitarios modulares, autolimpiables u otras tecnologías equivalentes en plazas, parques, paseos, áreas recreativas y demás bienes del dominio público municipal. Además, prevé que los permisos sean otorgados por el Departamento Ejecutivo bajo la modalidad de uso precario, personal, intransferible y revocable.
Entre sus objetivos, el proyecto señala que busca ampliar la oferta de servicios sanitarios para vecinos y visitantes, fomentar la inversión privada, promover la actividad económica y evitar erogaciones para las arcas municipales. También establece que los operadores deberán hacerse cargo de la instalación, mantenimiento, limpieza, operación y seguros, además de cumplir con las normas ambientales, sanitarias y de accesibilidad.
El proyecto que impulsa el concejal Diego Figueroa (LLA) sostiene que el sistema busca resolver una necesidad de infraestructura sin comprometer recursos públicos. En sus fundamentos afirma que "la disponibilidad de servicios sanitarios constituye una necesidad básica para cualquier espacio público moderno", aunque advierte que el mantenimiento de baños públicos permanentes suele implicar elevados costos para el Estado. Asimismo, señala que "la mayoría de los espacios públicos de la ciudad carecen de sanitarios disponibles para vecinos, turistas, adultos mayores, personas con discapacidad, niños y familias".
La iniciativa propone un esquema en el que la inversión, el mantenimiento y la operación queden exclusivamente a cargo de operadores privados, quienes podrán instalar sanitarios modulares o autolimpiables y explotar el servicio bajo autorización municipal.
Cómo funcionaría el sistema
El texto establece que los prestadores podrán cobrar una tarifa por el uso de los sanitarios y obtener ingresos mediante publicidad comercial y servicios complementarios. Sin embargo, aclara que el Municipio "no garantizará niveles mínimos de utilización, rentabilidad ni compensación económica alguna", aunque sí podrá establecer tarifas máximas de referencia cuando existan razones de interés público.
Asimismo, se autoriza la incorporación de cartelería, pantallas digitales y otros soportes publicitarios, además de servicios como máquinas expendedoras, estaciones de carga para dispositivos electrónicos, puntos de hidratación, bicicleteros o espacios para el guardado temporal de objetos personales.
La propuesta establece que, cuando las características del lugar lo requieran, al menos una unidad sanitaria deberá estar adaptada para personas con discapacidad. También habilita a personas físicas y jurídicas a presentar iniciativas privadas para instalar estos módulos en distintos espacios públicos.
En caso de que un proyecto resulte viable, el Municipio deberá publicarlo durante 30 días para permitir la presentación de propuestas alternativas. Si no hubiera ofertas competidoras, podrá adjudicar directamente el permiso al autor de la iniciativa; de lo contrario, la selección deberá realizarse mediante un procedimiento público basado en criterios de calidad, inversión, accesibilidad e innovación. Los permisos tendrían una vigencia de hasta cinco años, con posibilidad de renovación.
