
Padres de alumnos de Fiambalá y otras localidades del departamento Tinogasta reclamaron la suspensión temporal de las clases presenciales debido a la ola polar que afecta a la región. El pedido, dirigido a las autoridades educativas provinciales, se fundamenta en las bajas temperaturas, la falta de calefacción en algunos establecimientos y las largas distancias que muchos estudiantes deben recorrer para asistir a clases.
Las familias sostienen que la continuidad de la presencialidad expone tanto a estudiantes como a docentes a condiciones climáticas extremas y solicitaron que, mientras persista el frío intenso, las actividades se desarrollen de manera virtual.
Según manifestaron los padres a Multimedios Abaucán, durante las últimas horas presentaron notas solicitando la suspensión de las clases en distintos establecimientos educativos. Uno de los planteos fue realizado por la Comisión de Padres de la Escuela Secundaria N° 17 de Fiambalá, que elevó un pedido al supervisor pedagógico de la Zona VII.
En la presentación argumentaron que las bajas temperaturas, sumadas a la alerta vigente por frío extremo, representan un riesgo para los alumnos, especialmente para quienes deben trasladarse desde zonas alejadas.

Largas distancias y escuelas sin calefacción
Las familias señalaron que, en localidades rurales del norte de Fiambalá, algunos estudiantes recorren varios kilómetros a pie, en bicicleta o en motocicleta para llegar a la escuela, mientras que otros dependen de vehículos particulares ante la ausencia de transporte público.
A esta situación agregaron que varios establecimientos continúan sin sistemas adecuados de calefacción, por lo que las aulas registran temperaturas similares a las del exterior durante las primeras horas de la mañana.
El reclamo también alcanza a estudiantes del nivel superior que diariamente viajan desde Palo Blanco, Medanitos, Saujil e incluso Tinogasta para asistir al Instituto de Estudios Superiores de Fiambalá.
"El frío no se discute, se vive"
La preocupación también se trasladó a las redes sociales, donde comenzaron a difundirse mensajes de apoyo al pedido de las familias.
Uno de los textos que tomó mayor repercusión sostiene: "El frío no se discute, se vive. No pedimos faltar. Pedimos que se priorice nuestra salud y la de nuestras familias. Estudiar también es hacerlo en condiciones dignas y seguras".
Los padres remarcaron que el planteo no está dirigido contra directivos o docentes, sino hacia quienes tienen la responsabilidad de definir la modalidad de clases durante situaciones climáticas excepcionales.
Las familias insistieron en que la prioridad debe ser resguardar la salud de los estudiantes y del personal educativo. Por ese motivo solicitaron que, mientras se mantengan las bajas temperaturas, las actividades escolares continúen mediante modalidad virtual.
Además, reclamaron un plan para mejorar la infraestructura de los establecimientos educativos, especialmente en lo referido a los sistemas de calefacción, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas durante los meses de invierno.