
El conflicto universitario sigue generando debate dentro del sistema de educación superior argentino. Mientras la Federación Nacional de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (CONADU Histórica) ratificó las medidas de fuerza tras rechazar la propuesta salarial del Gobierno nacional, el rector de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Oscar Arellano, consideró que el acuerdo alcanzado constituye un paso importante para avanzar en la negociación.
En una entrevista, Arellano destacó que la mayoría de los gremios universitarios aceptó la propuesta salarial presentada por Nación y recordó que el entendimiento incluye una nueva convocatoria paritaria para septiembre.
"Nos parece muy importante porque entre no tener nada y tener este aumento, que ronda el 24%, había una diferencia significativa. Además, se abrió una instancia de diálogo que antes no existía", sostuvo.
La situación tiene especial relevancia en Catamarca porque el Gremio Docente Universitario (GDU), que representa a una importante porción de los docentes de la UNCA, integra esa federación nacional.
Por ese motivo, las medidas de fuerza impulsadas por el gremio pueden tener impacto en el desarrollo de las actividades académicas de la universidad, dependiendo del nivel de adhesión que registren entre los docentes.
La postura de la UNCA
Arellano señaló que la universidad comparte el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y recordó que los rectores mantienen una acción judicial para exigir el cumplimiento de los artículos vinculados a salarios y becas estudiantiles.
Según explicó, el reclamo impulsado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las universidades nacionales continúa y actualmente se encuentra bajo análisis de la Corte Suprema de Justicia. "El amparo no se retiró y la ley sigue vigente", afirmó.
No obstante, consideró que la convocatoria a una nueva paritaria prevista para septiembre abre una oportunidad para discutir la recomposición salarial sin recurrir a nuevas medidas de fuerza.
El rector reconoció que existe malestar entre los docentes por la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años, pero sostuvo que el reciente acuerdo representa un avance respecto de la situación anterior.
Además de la actualización salarial, el entendimiento firmado entre el Gobierno nacional, el CIN y la mayoría de los gremios contempla aumentos en los fondos de funcionamiento de las universidades, recursos adicionales para hospitales universitarios y una actualización de las becas estudiantiles.


