
Hace no mucho tiempo, Juan Manuel La Serna hablaba públicamente del costado más cruel del deporte profesional. Las amenazas de apostadores, el desgaste mental y la presión del circuito lo habían llevado incluso a alejarse de las redes sociales para proteger su salud emocional.
Hoy, la historia es otra.
El catamarqueño de 22 años acaba de vivir la semana más importante de su carrera: ganó el AAT Challenger de Córdoba, consiguió su primer título en esta categoría y dio un salto de 85 posiciones para meterse por primera vez dentro del Top 300 del ranking ATP.
“Sinceramente, no me lo esperaba”, reconoció tras quedarse con el torneo disputado en una ciudad muy especial para él.
El título que cambió todo
La Serna llegó a Córdoba sin aparecer entre los grandes favoritos y con resultados irregulares en las semanas previas.
Sin embargo, terminó protagonizando un torneo soñado y venció en la final al uruguayo Franco Roncadelli, campeón la semana anterior en Santos, Brasil.
“Fue una semana de ensueño. Con mi gente, en casa. Súper especial”, contó.
Y es que Córdoba no representa solamente una sede deportiva en su vida. También fue el lugar donde comenzó a construir su carrera profesional.
El momento en que pensó dejar el tenis
Nacido en Catamarca el 5 de febrero de 2004, La Serna empezó a jugar desde muy chico por influencia de su padre, un apasionado del tenis que incluso insistió para que aprendiera a jugar como zurdo.
A los 13 años dejó su provincia y se mudó a Córdoba junto a su mamá y su hermana para apostar por su futuro deportivo.
La adaptación fue durísima.
“No le ganaba a nadie”, recordó.
En ese momento atravesó uno de los períodos más difíciles de su carrera y llegó a dudar seriamente sobre seguir jugando al tenis.
“Ella me salvó”
En plena incertidumbre apareció una figura clave: la ex tenista argentina Inés Gorrochategui, ex Top 20 del mundo.
“Ella fue la primera que confió en mí. Me decía que podía llegar. Ella me salvó”, afirmó.
La ex jugadora lo acompañó en su formación y fue determinante para sostenerlo en un momento donde pensaba abandonar el deporte.
El domingo pasado, durante la final en Córdoba, Gorrochategui estuvo presente en las tribunas.
“No sabía que iba a venir. Cuando la vi dije: ‘Tengo que hacerlo por ella’”, relató emocionado.
Las amenazas que marcaron una etapa
Meses atrás, el catamarqueño también había contado el impacto que generaron en su vida las amenazas constantes de apostadores en redes sociales.
“Cada partido que juego, gane o pierda, recibo insultos y amenazas”, había revelado.
Incluso confesó que luego de una derrota llegó a sufrir un fuerte episodio de angustia tras recibir cientos de mensajes violentos.
Aquella experiencia lo llevó a limitar el uso de redes sociales y priorizar su salud mental.
Hoy, con un presente completamente distinto, La Serna aparece como una de las grandes promesas del tenis argentino y ya apunta a su próximo gran objetivo: disputar la qualy del US Open.


