
En medio de una mañana fría y ventosa, la fe volvió a reunir este sábado a cientos de devotos en el departamento Paclín. La comunidad parroquial de Nuestra Señora del Rosario protagonizó una emotiva peregrinación hasta la Cuesta del Totoral, donde quedó oficialmente entronizada una imagen del Beato Fray Mamerto Esquiú, en el marco de las celebraciones por los 200 años de su nacimiento.
La jornada comenzó frente a la plaza principal de La Merced, desde donde fieles y vecinos iniciaron el recorrido hacia el sector donde ya se encuentra emplazada una imagen de la Virgen del Valle. Allí, en un escenario cargado de simbolismo religioso y espiritual, el obispo diocesano Luis Urbanč presidió la Santa Misa y bendijo la nueva escultura del Beato catamarqueño.
La celebración fue concelebrada por el padre Martín Brizuela, párroco de la comunidad, quien destacó el compromiso y el esfuerzo de los vecinos de Paclín para concretar la obra.
Durante su homilía, Mons. Urbanč reflexionó sobre el lema que guía este Año Jubilar por el Bicentenario del natalicio de Fray Mamerto Esquiú, invitando a los presentes a seguir el ejemplo del fraile franciscano como “apóstol, ciudadano y servidor de la unidad”.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la valoración de la Ruta Nacional 38 como “ruta de la fe”, ya que cada año miles de peregrinos la recorren en diciembre y abril para llegar a los pies de la Virgen del Valle. En ese contexto, la comunidad consideró oportuno que la imagen del Beato acompañe a la Patrona de Catamarca y del NOA en este emblemático punto del camino.
Una obra impulsada por toda la comunidad
La imagen entronizada mide 1,60 metro y fue realizada por el escultor catamarqueño Carlos Nicolás Nieto. Según explicó el padre Brizuela, la iniciativa nació desde la parroquia, pero fue sostenida gracias al aporte y la colaboración de toda la comunidad paclinense, que organizó beneficios y reunió fondos para hacer realidad el proyecto.
“El pueblo de Paclín llevó adelante esta obra con mucha devoción y entusiasmo”, expresó el sacerdote, quien además señaló que la visita del Obispo representó un fuerte impulso espiritual para la comunidad.
En ese sentido, recordó que en septiembre Mons. Urbanč realizará una visita pastoral a la parroquia Nuestra Señora del Rosario, motivo por el cual los fieles ya comenzaron a prepararse con distintas actividades religiosas y comunitarias.


