
El rector de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Oscar Arellano, expresó fuertes críticas hacia la política presupuestaria del Gobierno nacional respecto al financiamiento universitario, advirtió sobre las consecuencias del ajuste para el sistema público de educación superior y también marcó su postura frente a las medidas de fuerza gremiales.
Durante una entrevista en el programa televisivo “El Ágora” de TVEO, Arellano diferenció el reclamo presupuestario institucional de los paros impulsados por gremios docentes y no docentes. Si bien respaldó la legitimidad del reclamo salarial, sostuvo que la estrategia de suspensión de actividades genera complicaciones para estudiantes y familias.
El rector también cuestionó la ausencia de negociaciones efectivas entre el sistema universitario y el Gobierno. “Lo que se percibe es falta de voluntad de diálogo”, expresó.
Postura sobre los paros universitarios
“El reclamo a través de los paros es un reclamo más gremial”, explicó, al tiempo que señaló que desde el sector rectoral no siempre existe coincidencia respecto de esa modalidad de protesta.
En ese marco, reveló además que las universidades nacionales recibieron recientemente una comunicación formal de la Subsecretaría de Política Universitaria vinculada a las medidas de fuerza.
“Recibimos todas las universidades del país casi como una intimación de la Subsecretaría de Política Universitaria, consultando qué hacemos nosotros para que los paros no se efectivicen, defender el derecho a estudiar, y nos piden que en 48 horas comuniquemos las acciones que estamos llevando adelante”, afirmó.
Arellano manifestó que las huelgas prolongadas terminan afectando el normal funcionamiento académico y pueden profundizar tensiones internas. “La universidad se defiende con las puertas abiertas y funcionando”, sostuvo.
En ese sentido, planteó que el Gobierno nacional busca provocar conflictividad dentro del sistema universitario, mientras que las autoridades académicas priorizan estrategias de visibilización y movilización que no impliquen paralización total de actividades.
Por ello, confirmó que la UNCA acompañará la Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo, aunque mediante acciones consensuadas con distintos sectores y bajo modalidades aún en definición.
Crisis presupuestaria y pérdida salarial
Arellano reiteró que el principal origen del conflicto es el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la falta de actualización salarial. “Si los docentes y no docentes tuvieran los salarios actualizados con la aplicación de la ley, los paros no existirían”, afirmó.
Según indicó, la pérdida salarial del sector universitario ronda el 50%, mientras que los fondos asignados por Nación resultan insuficientes para garantizar estabilidad institucional.
“El Estado Nacional tiene la obligación de enviar los fondos necesarios y suficientes para el funcionamiento de la universidad”, remarcó.
La situación presupuestaria impacta directamente en infraestructura, investigación, tecnología, nuevas obras y expansión académica. A pesar de este escenario, Arellano destacó que la universidad sostiene proyectos gracias a acuerdos con municipios, Provincia y organismos externos
Defensa del sistema universitario público
Finalmente, el rector reafirmó el valor estratégico de la educación superior pública para el desarrollo social.
“La universidad transforma”, aseguró, resaltando además el amplio respaldo social que mantiene la institución.
Para Arellano, la defensa de la universidad pública requiere financiamiento adecuado, modernización institucional y estrategias de lucha que preserven el acceso de los estudiantes a la educación.