
La segunda jornada del paro de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) se hace sentir con fuerza en Catamarca. El acatamiento es alto, hay muy pocas unidades en circulación y miles de usuarios ven afectadas sus actividades diarias.
En este contexto, las empresas del sector encendieron una fuerte señal de alerta sobre la continuidad del servicio.
Advertencia de las empresas
A través de un comunicado, señalaron que ya no pueden afrontar el pago de salarios ni el mantenimiento básico de las unidades.
Además, advirtieron que la situación podría derivar en una paralización total del servicio si no se adoptan medidas urgentes.
“Hoy, la posibilidad de seguir circulando está en riesgo real e inminente por factores que exceden a las empresas”, expresaron.
Deudas y atrasos en los pagos
Uno de los principales problemas que señalaron es la deuda del Estado nacional por las compensaciones de los Atributos Sociales de la SUBE, correspondientes a enero, febrero y marzo de 2026.
A esto se suman los atrasos en los subsidios del Estado provincial, que aún adeuda pagos de marzo y abril. Estos fondos resultan clave para sostener el funcionamiento del sistema.
Un servicio que opera con pérdidas
Las empresas remarcaron que el esquema actual no cubre los costos reales. Indicaron que el boleto debería rondar los $2.800, pero el valor vigente está muy por debajo.
Según detallaron, el Estado provincial aporta cerca del 17,7%, mientras que el usuario cubre alrededor del 44%. Esto genera pérdidas cercanas al 40% por cada pasaje.
Costos en alza y subsidios desactualizados
El aumento del combustible es otro factor determinante. El gasoil registró subas cercanas al 30%, lo que impacta de manera directa en la operación.
Además, las empresas señalaron que los subsidios no se actualizan desde octubre de 2025, por lo que no reflejan la inflación ni los incrementos salariales.
También advirtieron que las gratuidades, que representan cerca del 25% de los pasajeros, no cuentan con financiamiento suficiente.
Caída de pasajeros y competencia informal
El sector también enfrenta una fuerte caída en la cantidad de usuarios. En el último año, el sistema perdió cerca del 30% de pasajeros.
A esto se suma la proliferación de servicios informales, que genera una competencia desleal y debilita aún más al transporte público.
Un sistema en crisis
Con este panorama, las empresas fueron contundentes: aseguran que el sistema está en emergencia y que, sin una respuesta inmediata, la continuidad del servicio está en riesgo.
Mientras tanto, el paro continúa y crece la incertidumbre sobre el futuro del transporte público en Catamarca.


