
Un fenómeno meteorológico poco frecuente sorprendió a los habitantes de Aconquija, en el departamento Andalgalá, donde se registró una tromba terrestre que llamó la atención de vecinos y generó interrogantes sobre su similitud con un tornado.
El evento se produjo en la tarde del pasado lunes bajo condiciones de inestabilidad atmosférica, aunque no se reportaron daños de consideración.
El coordinador del Observatorio Climatológico, Uriel Flores, indicó que una tromba terrestre es una columna de aire en rotación que conecta una nube convectiva con la superficie. Al igual que un tornado, concentra vorticidad es decir, giro a través de un proceso de estiramiento vertical.
Desde el punto de vista fÃsico, ambos fenómenos forman parte del mismo espectro tornádico. Sin embargo, no se originan de la misma manera.
En qué se diferencia de un tornado
La principal diferencia radica en su formación dinámica.
El tornado supercelular, el más intenso y peligroso, se organiza a partir de rotación en altura asociada a una fuerte cizalladura del viento y a la presencia de un mesociclón dentro de la tormenta.
En cambio, la tromba terrestre suele formarse desde vorticidad superficial, en zonas de convergencia de vientos que luego son estiradas por una corriente ascendente. Este proceso generalmente ocurre con menor cizalladura y da lugar a fenómenos de menor intensidad y duración.
Aunque comparten caracterÃsticas estructurales, muchos especialistas los diferencian de manera operativa debido a su potencial de daño y a su mecanismo de formación.
Las trombas terrestres, por lo general, son más débiles y breves que los tornados supercelulares, aunque igualmente pueden generar ráfagas intensas en sectores puntuales.

