La industria del vino en Argentina confirmó una vez más su rol clave como generadora de ingresos en divisas para el país. Los envíos al exterior del complejo uva-vino sumaron 933 millones de dólares en el último período, marcando un aumento interanual superior al 15%. No obstante, los números preliminares del corriente año reflejan un retroceso en los volúmenes y la facturación de vino, en un escenario donde la elevada carga tributaria puede llegar a absorber más del 60% del excedente de una bodega con producción integrada.