
El Concejo Deliberante de Andalgalá aprobó por unanimidad un proyecto que pone el foco en una problemática que viene inquietando a los distritos de Villa Vil, Amanao y Julumao: los desbordes y arrastres provocados por las crecientes de sus ríos. La solicitud, presentada por el concejal Álvaro Maza, insta al Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente de la Provincia a intervenir con trabajos de encauce y mantenimiento.
Durante la vigésima octava sesión ordinaria, Maza expuso la situación que afecta a los productores y familias de la zona, quienes han visto cómo cada creciente altera su rutina y pone en riesgo sus bienes.
En Amanao, el agua arrasó con las tareas que los propios vecinos habían realizado para garantizar el ingreso del caudal a la toma de riego. En Julumao, la falta de mantenimiento en el cauce del río de la Cañada generó una erosión lateral que provocó daños directos en la finca de Pedro Alba.
En Villa Vil, una tormenta registrada en febrero de este año provocó un importante arrastre de agua que afectó tanto el sistema de riego como el suministro potable. La comunidad teme que un evento similar pueda impactar nuevamente sobre la calle principal y las propiedades cercanas.
Lo que solicita el proyecto
El Concejo pidió la continuidad de los trabajos con excavadora en el río Villa Vil para ordenar el cauce, además de la planificación de intervenciones específicas en el río de la Cañada y el de Amanao, con el fin de reducir los riesgos frente a futuras tormentas.
Maza sostuvo que el acompañamiento del organismo provincial es clave para proteger a los vecinos y evitar daños mayores: “Estas acciones son fundamentales para garantizar seguridad y resguardar el esfuerzo de quienes viven y trabajan en estos distritos”, señaló tras la aprobación.


