
Este viernes 24 de octubre, se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Poliomielitis, en homenaje al nacimiento del doctor Jonas Salk, creador de la primera vacuna efectiva contra esta enfermedad.
Cada año, la jornada invita a reflexionar sobre los avances alcanzados y a renovar el compromiso global con la erradicación definitiva de la polio, una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los niños y puede causar parálisis o incluso la muerte.
En Catamarca, la conmemoración tendrá lugar esta noche a las 20 horas con un acto de reflexión y concientización en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA). El edificio será iluminado de color rojo, sumándose a la campaña mundial.
La poliomielitis, que se transmite por vía fecal-oral o mediante agua y alimentos contaminados, ha sido una de las mayores amenazas sanitarias del siglo XX. Sin embargo, desde 1988 los casos de polio salvaje se redujeron más del 99 %, pasando de 350.000 por año a apenas unas decenas. Actualmente, solo Afganistán y Pakistán continúan siendo países endémicos.
En Argentina, no se registran casos desde 1984. El Calendario Nacional de Vacunación incluye desde 2020 cuatro dosis de la vacuna inactivada contra la poliomielitis (IPV): a los 2, 4 y 6 meses de edad, y un refuerzo al ingreso escolar, reemplazando la antigua vacuna oral Sabin.
El trabajo del Rotary para erradicar la enfermedad
El compromiso de Rotary International con esta causa se remonta a 1979, cuando voluntarios aplicaron las primeras dosis en Filipinas. Aquella experiencia dio origen al programa PolioPlus, lanzado oficialmente en 1985. Tres años más tarde, Rotary fue uno de los fundadores de la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio (GPEI), junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Desde entonces, más de 2.500 millones de niños fueron vacunados en todo el mundo gracias a esta alianza global. Rotary ha invertido miles de millones de dólares y movilizado a millones de voluntarios, sosteniendo una cruzada humanitaria que logró llevar la poliomielitis al borde de la erradicación definitiva.


