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CONICET: una nueva técnica con IA podría diagnosticar enfermedades neurológicas

La herramienta funciona como un “radar microscópico” que detecta señales tempranas, lo que puede permitir diagnosticar y tratar a los pacientes antes de que los síntomas sean evidentes.

Por Lucila Ledesma Dalal

Científicos del CONICET descubrieron que la combinación de microscopía de superresolución e inteligencia artificial (IA) ayuda al diagnóstico temprano de enfermedades neurológicas porque permite ver y analizar cambios microscópicos en las células antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad.

Con esta técnica el equipo liderado por el investigador Francisco Barrantes del Instituto BIOMED, logró por primera vez visualizar directamente cómo una proteína del cerebro interactúa con el colesterol dentro de una célula viva. Este hallazgo podría ayudar a comprender mejor enfermedades neurológicas como el Alzheimer y la miastenia gravis.

El equipo completo liderado por el Dr. Barrantes (izquierda, abajo). Foto: gentileza investigador

Beneficios de esta nueva técnica

Detecta agregados anormales de proteínas: Muchas enfermedades neurológicas (como Alzheimer o miastenia gravis) comienzan cuando ciertos receptores o proteínas se acumulan de forma incorrecta en las células. Antes, esto no se podía ver directamente en células vivas. Con estas técnicas, los científicos pueden identificar estos cambios muy temprano, incluso antes de que la persona tenga síntomas.

Analiza el comportamiento de las moléculas en tiempo real: Se puede observar cómo se mueven y cómo interactúan proteínas y lípidos como el colesterol en la membrana celular. Cambios en estos movimientos pueden ser un indicador precoz de enfermedad.

IA para interpretar grandes cantidades de datos: La inteligencia artificial permite detectar patrones sutiles que los humanos no podrían ver, identificando alteraciones microscópicas que pueden predecir la aparición de la enfermedad.

Potencial para terapias tempranas: Si los médicos saben qué células o proteínas se ven afectadas primero, podrían intervenir antes de que la enfermedad avance, aumentando las chances de éxito de los tratamientos.

“Creo que la inteligencia artificial ha venido para quedarse. En Medicina podemos asegurar que su aporte es altamente positivo. La contribución de la IA tanto al diagnóstico por imágenes de resonancia o tomografía en pacientes, hasta la comprensión de la estructura de moléculas que estudiamos nosotros mediante microscopía, es fabuloso”, destacó Berrantes.