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Nueva canasta del INDEC: cómo cambiará la medición de la inflación y qué impacto tendrá en los precios

El INDEC actualizará la canasta del IPC para reflejar los hábitos de consumo actuales, con la inclusión de servicios digitales y ajustes regionales. El director del organismo, Marco Lavagna, explicó que la modificación técnica será mínima en las cifras, pero clave para mejorar el análisis inflacionario.

Por Redacción Inforama

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) avanza en la implementación de una nueva canasta para el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que incluirá servicios digitales como plataformas de streaming y ajustará las ponderaciones según los hábitos de consumo actuales. La actualización se basa en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares de 2018 y reemplazará una canasta vigente desde 2016, que aún utilizaba datos de 2004. Marco Lavagna, director del organismo, afirmó que los cambios permitirán una medición más representativa sin afectar de forma significativa la cifra mensual de inflación.

En términos numéricos, Lavagna estimó que la diferencia entre la canasta actual y la nueva sería de apenas 0,1 o 0,2 puntos porcentuales por mes. Aclaró que no se trata de una modificación para alterar los resultados, sino de una necesidad técnica y estadística. La nueva estructura también contempla diferencias regionales: en el Área Metropolitana de Buenos Aires, los servicios tienen mayor peso que los bienes, mientras que en otras regiones del país ocurre lo contrario. Además, productos obsoletos como el teléfono fijo perderán relevancia frente a la telefonía móvil y el consumo digital.

El INDEC planea publicar oficialmente la nueva canasta después de las elecciones o a comienzos de 2026, para evitar distorsiones en la comparación interanual. Según Lavagna, la canasta ya se está testeando en paralelo con la actual. Sin embargo, reconoció que el empalme de series será un desafío técnico, ya que la nueva composición dificulta la comparación con los datos históricos. La actualización no modificará otros indicadores clave como la canasta básica alimentaria, utilizada para medir pobreza e indigencia.

A nivel operativo, el organismo también avanzó en la digitalización de sus procesos: la recolección de precios ahora se realiza con tablets, lo que agiliza los tiempos y mejora la trazabilidad de los datos. Lavagna remarcó la independencia técnica del INDEC y la continuidad del equipo profesional, a pesar de las restricciones presupuestarias y la dificultad para retener talento por la brecha salarial con el sector privado. Según sus estimaciones, el salario promedio ronda los $1.500.000 brutos, pero varía según el cargo. La actualización de la canasta forma parte de un proceso más amplio para consolidar un índice moderno, transparente y ajustado a las nuevas dinámicas del consumo argentino.