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Comercios de Catamarca en estado de alerta: solo el 30% logró mantener las ventas

Se plantea un escenario complejo para el comercio en su conjunto, que debe atravesar incertidumbre económica y fiscal.

La crisis económica que asola al país, tras el cambio de rumbo devenido con la nueva gestión nacional, afectó a todos los ciudadanos. En ese espectro, la actividad comercial fue una de las más golpeadas.

De acuerdo con los dichos de la presidenta de la Unión Comercial, Cintia Galarza, a INFORAMA, Catamarca experimentó un impacto negativo del estancamiento económico general durante el primer trimestre de 2024 y solamente un 30% de los comercios y dependiendo de los rubros, logró mantener su nivel de ventas. En casos excepcionales lograron incrementarlas.

Ya se había informado que se configuró un panorama difícil, donde aproximadamente el 70% de los comerciantes reportaron una situación que variaba de regular a muy mala, lo que colocaba en situación de alerta a toda la actividad, explicó la referente de la UCC.

Sin embargo, "la mayoría de los comerciantes no tomó aún decisiones definitivas en relación a la conservación de empleos, o la continuidad de sus operaciones", manifestó Galarza.

Estas conclusiones son el resultado de comparar los indicadores de ventas, tanto en las transacciones de contado como en todo el arco de tarjetas y modos de venta. 

Entre aquellos que vieron mermadas sus ventas, se destacó una caída promedio cercana al 30% durante el mes de marzo. Aunque aquí se debe considerar la estacionalidad inherente a cada negocio, que puede influir significativamente en los resultados de las mediciones.

En ese sentido, la incertidumbre predomina y las preocupaciones del sector son diversas: "El incremento en los costos fijos, los elevados salarios, el incremento exorbitante de los servicios, que en la mayoría de los casos son insumos (energía, gas, agua, teléfono, internet) y un aumento desconsiderado y abusivo de los impuestos”.

A esto, habría que sumarle “la falta de liquidez exacerbada por los altos costos financieros y las comisiones de las tarjetas de crédito y débito”.

Finalmente, se destacó la “resiliencia notable frente a la adversidad” de los comerciantes locales a pesar de este contexto adverso en el que "debe navegar en un mar de incertidumbre económica y fiscal, buscando estrategias para sobrevivir y, eventualmente, prosperar”.