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Preocupación ante la gran mortandad de peces en el Dique de La Cañada, Alijilán

La grandes sequías y posteriores diluvios ponen en alerta a las comunidades de Catamarca y Santa Fe.
Por Redacción Inforama

Durante las últimas horas se viralizó un video sobre una gran cantidad de peces que yacían muertos a la orilla de el Dique de La Cañada, en Alijilán, departamento Santa Rosa.

Los vecinos continúan a la espera de una respuesta de la Secretaría de Medio Ambiente, que depende del Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente.

Se presume que este sea el resultado de las altas temperaturas que ha sufrido todo el territorio provincial. Si bien no es muy usual, ya desde noviembre se habían registrado olas de calor tempranas. Por su extensión, destaca las de 2009, 2008, 1995 y 1985. Es que, según Cindy Fernández, especialista del del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), hace 60 años que se ve una tendencia a que las temperaturas de la Argentina aumenten. 

Aún así, la temperatura sube también por la sequía a causa del fenómeno de La Niña, que favorece esos cielos despejados y sin precipitaciones. 

¿Cuál afectan las altas temperaturas a los peces?

Hace 5 días se registró una situación similar en el Norte de Santa Fe. Miles de peces muertos, especialmente de la especie sábalo, cubrieron en los últimos días alrededor de 20 kilómetros de la ribera de la laguna santafesina, situada unos 180 kilómetros al norte de la capital provincial, cerca de la localidad de Vera y Pintado, en el departamento San Justo.

"La temperatura de 40° en esa zona está asociada a una sequía en la cuenca del Plata, del Río Paraná, que lleva más de tres años. El oxígeno disuelto en el agua tiende a subir hacia el ambiente. A la vez, al haber más calor, hay más organismos que aumentan su metabolismo y consumen más oxígeno. Y mayores microorganismos que aumentan su descomposición y también eso consume más oxígeno", explicó Pablo Collins, investigador principal del Conicet en Ciencias de la Tierra, del Agua y de la Atmósfera en entrevista con Clarín.

Concretamente, hay un aumento de iones y cationes y también de excretas de los animales que habitan en ese ambiente acuático. Así, "baja la calidad del agua". Tanto disminuye que deja de ser apta para la subsistencia de hasta los peces más resistentes.