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"Mataron a mi Diego incontables veces desde el primer día que este juicio comenzó"

La madre de Pachao consideró que ensuciaron el nombre de su hijo, y a la vez confía que el tribunal tomará la decisión correcta.
Por Pablo Perez

La madre de Diego Pachao, Claudia Véliz, leyó una carta dirigida al tribunal de la Cámara Penal N°2 en el marco del juicio por la muerte del joven, que tiene a 6 policías en el banquillo de los acusados por tortura.

La mujer habló tras el alegato de la querella. El abogado Humberto Galíndez pidió la pena de prisión perpetua para los imputados.

La carta de Claudia Véliz

"Señores jueces de este tribunal, antes de escuchar su decisión final, como madre de Diego quiero decirles a ustedes que no pierdo las esperanzas y confío en la decisión correcta. Estar aquí fueron momentos muy difíciles y angustiantes. Mataron a mi Diego incontables veces desde el primer día que este juicio comenzó. Soporté una y otra vez escuchar cada versión de los hechos. Cómo terminaron con su vida.

Ensuciaron el nombre de mi hijo al llamarlo alcohólico. Cuestionar si era una persona violenta y hasta si padecía adicciones o enfermedades, cuando mi hijo era una persona de bien, trabajadora, humilde, respetuosa y con sus valores bien inculcados. Una persona que no conocía la maldad, era incapaz de hacer daño al prójimo. Fue un buen hermano, un buen tío, y como hijo un gran orgullo.

Fueron 10 largos años de agonía desde que me quitaron a mi Diego. Años de sufrimiento y sentir que solo encontraría consuelo si partiera a su lado. Hoy solo intento sobrevivir. Hemos pasado años muy duros y crueles donde el Estado en su totalidad se burló de nosotros, nos mintió, nos humilló y hasta nos reprimió en cada manifestación pacífica por pedido de justicia.

Y aunque callaron la voz de su padre, y se fue sin conocer si se hizo justicia por su hijo, aun así no me di por vencida. Sigo aquí firme, de pie, en busca de la verdadera justicia por mi ángel Diego. Nunca me dejó sola.

Señores miembros de este tribunal, no olviden que estas 6 personas no son merecedores de ningún tipo de consideración. El momento de su sentencia, se trata de una vida, la vida de un inocente. Diego no conocía lo que era una comisaría, era su primera vez allí. Mi Diego no sabía que podían existir personas con tanta maldad, inhumanos, capaces de hacerle daño, porque Diego confiaba en la Policía. Confió en ellos, y por solo pedir que no continuarán pegándole a su amigo, terminó pagando con su vida.

Señores jueces, nunca la justicia del hombre podrá reparar la ausencia de mi hijo, ya que lo único justo sería tener a mi hijo con vida".