
La madre de Diego Pachao, Claudia Véliz, leyó una carta dirigida al tribunal de la Cámara Penal N°2 en el marco del juicio por la muerte del joven, que tiene a 6 policÃas en el banquillo de los acusados por tortura.
La mujer habló tras el alegato de la querella. El abogado Humberto GalÃndez pidió la pena de prisión perpetua para los imputados.
La carta de Claudia Véliz
"Señores jueces de este tribunal, antes de escuchar su decisión final, como madre de Diego quiero decirles a ustedes que no pierdo las esperanzas y confÃo en la decisión correcta. Estar aquà fueron momentos muy difÃciles y angustiantes. Mataron a mi Diego incontables veces desde el primer dÃa que este juicio comenzó. Soporté una y otra vez escuchar cada versión de los hechos. Cómo terminaron con su vida.
Ensuciaron el nombre de mi hijo al llamarlo alcohólico. Cuestionar si era una persona violenta y hasta si padecÃa adicciones o enfermedades, cuando mi hijo era una persona de bien, trabajadora, humilde, respetuosa y con sus valores bien inculcados. Una persona que no conocÃa la maldad, era incapaz de hacer daño al prójimo. Fue un buen hermano, un buen tÃo, y como hijo un gran orgullo.
Fueron 10 largos años de agonÃa desde que me quitaron a mi Diego. Años de sufrimiento y sentir que solo encontrarÃa consuelo si partiera a su lado. Hoy solo intento sobrevivir. Hemos pasado años muy duros y crueles donde el Estado en su totalidad se burló de nosotros, nos mintió, nos humilló y hasta nos reprimió en cada manifestación pacÃfica por pedido de justicia.
Y aunque callaron la voz de su padre, y se fue sin conocer si se hizo justicia por su hijo, aun asà no me di por vencida. Sigo aquà firme, de pie, en busca de la verdadera justicia por mi ángel Diego. Nunca me dejó sola.
Señores miembros de este tribunal, no olviden que estas 6 personas no son merecedores de ningún tipo de consideración. El momento de su sentencia, se trata de una vida, la vida de un inocente. Diego no conocÃa lo que era una comisarÃa, era su primera vez allÃ. Mi Diego no sabÃa que podÃan existir personas con tanta maldad, inhumanos, capaces de hacerle daño, porque Diego confiaba en la PolicÃa. Confió en ellos, y por solo pedir que no continuarán pegándole a su amigo, terminó pagando con su vida.
Señores jueces, nunca la justicia del hombre podrá reparar la ausencia de mi hijo, ya que lo único justo serÃa tener a mi hijo con vida".


