
Más allá del debate sobre la posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal, el presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología en Catamarca, Luis Zárate, puso el foco en una cuestión cotidiana, cómo una herramienta de información puede ayudar a que los pacientes cumplan el tratamiento indicado por sus médicos.
En una entrevista con Catamarca a Diario, por INFORAMA Radio, el cardiólogo explicó que el etiquetado frontal no solo cumple una función informativa, sino que también facilita la alimentación, que es uno de los pilares fundamentales para prevenir enfermedades cardiovasculares
"Forma parte de las herramientas de prevención bastante importantes que tiene esta ley de etiquetado para que la gente tome conciencia de la información nutricional y de la que no es beneficiosa para el cuerpo", afirmó.
Zárate sostuvo que muchas personas creen que el tratamiento de enfermedades como la hipertensión o la insuficiencia cardíaca se limita a la medicación, cuando en realidad la alimentación tiene un rol igual de importante.
"Cuando uno va al cardiólogo y tiene una medicación antihipertensiva, ¿qué es lo que el cardiólogo le receta, aparte de la antihipertensiva? La dieta", explicó.
En ese sentido, señaló que el etiquetado frontal facilita que los pacientes puedan llevar esas recomendaciones médicas a la práctica cuando hacen las compras.
Según indicó, la posibilidad de identificar rápidamente si un producto contiene exceso de sodio, grasas saturadas, azúcares o calorías permite tomar decisiones más informadas sin necesidad de analizar la tabla nutricional completa de cada envase.
Una herramienta para elegir mejor los alimentos
El especialista explicó que, antes de la implementación de la ley, muchas personas desconocían la composición nutricional de numerosos alimentos industrializados.
Como ejemplo, mencionó que era habitual asociar las grasas saturadas únicamente con productos visiblemente grasos, cuando en realidad también están presentes en alimentos que no suelen percibirse de esa manera. "La gente pensaba que las grasas saturadas se encontraban en los alimentos con grasa; no sabía que el exceso de grasas saturadas lo tenía un chocolate", ejemplificó.
Para Zárate, ese tipo de información es especialmente importante para pacientes con hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares, quienes deben controlar el consumo de determinados nutrientes como parte de su tratamiento.
Cómo influye en la prevención de infartos y ACV
Durante la entrevista, el presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología en Catamarca explicó que el exceso de grasas saturadas favorece el aumento del colesterol LDL, conocido como "colesterol malo", que puede depositarse en las arterias y elevar el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio o un accidente cerebrovascular.
En ese contexto, sostuvo que las recomendaciones alimentarias constituyen una de las principales medidas no farmacológicas para reducir el riesgo cardiovascular y que el etiquetado frontal fortalece esa estrategia preventiva al ofrecer información clara y visible en el envase.
"Es quitarle herramientas al paciente"
Consultado sobre la posibilidad de eliminar la ley, Zárate insistió en que la principal consecuencia sería limitar la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas sobre su alimentación.
Aunque reconoció que todos los productos ya incluyen una tabla nutricional, consideró que los octógonos permiten acceder a esa información de manera mucho más rápida y sencilla.
"Sacarnos estas medidas de prevención es sacarle al paciente herramientas para que pueda elegir mejor qué alimentos debe consumir", concluyó.


