
La educación ocupa actualmente el séptimo lugar entre las principales preocupaciones de los argentinos, según un informe elaborado por la organización Argentinos por la Educación. El estudio, basado en datos de Latinobarómetro y de la Encuesta de Satisfacción PolÃtica y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés, reveló que apenas el 5% de la población considera a la educación como el problema más importante del paÃs.
Por delante aparecen cuestiones vinculadas con la economÃa, la polÃtica, el desempleo y la inseguridad, que concentran gran parte de la atención ciudadana en un contexto marcado por dificultades económicas y sociales.
La educación perdió lugar en la agenda pública
El relevamiento señala que la preocupación por la educación se mantiene relativamente estable, aunque lejos de los primeros puestos en la agenda social.
Según el informe, en América Latina la situación es similar: apenas el 3,4% de los encuestados considera que la educación es el principal problema de su paÃs. Los temas más mencionados en la región son la inseguridad y los problemas económicos.
Los datos muestran que, en Argentina, la preocupación por la educación alcanzó picos cercanos al 9% en 2006 y 2011. Luego descendió hasta un mÃnimo de 3,4% en 2020 y volvió a crecer gradualmente hasta llegar al 5% registrado en 2024.
Mujeres y jóvenes muestran mayor preocupación
El estudio también identifica diferencias según género, edad y nivel socioeconómico.
- Entre las mujeres, el 7% considera a la educación como el principal problema nacional, mientras que entre los hombres la cifra alcanza el 6%.
- Por edad, la preocupación es más elevada entre las personas de 26 a 40 años, donde llega al 7%. En cambio, entre los mayores de 61 años desciende al 4%.
- Además, los sectores de ingresos más altos muestran una mayor preocupación por la situación educativa. En este grupo, el 8% ubica a la educación como el principal problema, frente al 6% registrado en los sectores de menores ingresos.
Baja satisfacción con las polÃticas educativas
Otro de los aspectos analizados fue la percepción sobre las polÃticas educativas implementadas por el Gobierno nacional.
Los resultados muestran niveles de satisfacción bajos y fluctuantes durante los últimos años. Según el informe, la aprobación de la polÃtica educativa osciló entre el 20% y el 35% en gran parte del perÃodo analizado.
El punto más alto se registró entre 2019 y comienzos de 2020, cuando la satisfacción se acercó al 45%. Sin embargo, posteriormente descendió y en marzo de 2026 volvió a ubicarse cerca del 28%.
En comparación con otras áreas de gestión pública, la polÃtica educativa ocupa el octavo lugar en el ranking de satisfacción ciudadana.
Qué advierten los especialistas
En diálogo con Radio Inforama 94.9, el vocero de Argentinos por la Educación, Pablo Mainer, explicó que el hecho de que solo el 5% de los argentinos considere a la educación como el principal problema del paÃs no implica que la sociedad no la valore. "La educación es reconocida socialmente como un tema importante, pero no aparece dentro de los temas más urgentes. Muchas veces esto no tiene que ver con que la gente no la considere relevante, sino con que existen otras preocupaciones vinculadas a la coyuntura y a la vida diaria, como los problemas económicos, polÃticos o de seguridad, que terminan desplazándola de las prioridades", señaló.
Asimismo, remarcó la necesidad de que la educación gane mayor protagonismo en la agenda pública. "Para nosotros es importante que esta percepción empiece a cambiar porque la polÃtica educativa tiene un impacto a largo plazo y es necesario que exista una demanda social que la coloque como una prioridad. Lo demostramos con la campaña por la alfabetización, impulsada en 2023 junto a más de 200 organizaciones, que permitió fortalecer polÃticas educativas concretas. Es importante que la sociedad se comprometa con estos temas porque eso hace que las polÃticas públicas cobren fuerza y puedan desarrollarse en todo el paÃs", afirmó.
En ese sentido, advirtió que persisten importantes diferencias entre las provincias en materia educativa y sostuvo que una mirada federal resulta clave para reducir esas desigualdades y garantizar mejores oportunidades de aprendizaje para todos los estudiantes.