
La tradicional capia de Santa María comenzó a transitar un proceso que podría otorgarle reconocimiento y protección oficial a través del sello de Indicación Geográfica (IG), una herramienta que busca resguardar productos estrechamente vinculados con un territorio, su historia y sus métodos de elaboración.
La iniciativa se desarrolla mediante un trabajo conjunto entre la Dirección Provincial de Certificación y Producción Sostenible, la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Catamarca, el Municipio de Santa María y la Secretaría de Agricultura de la Nación.
En diálogo con Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, la licenciada María José Cavallera, punto focal de la Dirección Nacional de Alimentos para el acompañamiento de procesos de Indicación Geográfica en el NOA, explicó que el objetivo es reconocer y proteger un producto profundamente arraigado en la identidad santamariana.
"En nuestro país tenemos una ley, que es la Ley Nacional de Indicaciones Geográficas, que justamente protege estos productos tradicionales, que tienen un saber hacer, una ancestralidad, que se transmiten de generación en generación", señaló.
La especialista indicó que uno de los principales propósitos de esta certificación es evitar que el producto sea imitado o comercializado de manera engañosa. "Lo que buscamos es proteger a esos productos para que justamente no sean falsificados o adulterados, o que un consumidor pueda ser engañado pensando que está consumiendo capias de Santa María cuando no lo son", afirmó.
Un trabajo conjunto
Como parte del proceso, se desarrollan talleres con productores locales para relevar y documentar las características que hacen única a la capia de Santa María.
Según explicó Cavallera, trabajarán con los productores de capia "para rescatar ese saber hacer, para rescatar su lugar geográfico, su historia, su trayectoria, y poder documentar esa información y presentarla a la Comisión Nacional Asesora".
La construcción del protocolo productivo será realizada de manera participativa junto a productores, técnicos e instituciones locales. Ese documento establecerá las condiciones que deberá cumplir el producto para utilizar la denominación protegida.
"Entre todos vamos a rescatar la localización, la historia, el saber hacer y los procesos productivos que hacen que esta capia sea única y que sea resguardada", sostuvo.
Protección para los productores y valorización del producto
La obtención de una Indicación Geográfica no implica la compra de una certificación privada, sino el reconocimiento oficial de características propias asociadas a un territorio. "Esto no es algo que se adquiere, sino que es un reconocimiento a estos saberes ancestrales", remarcó Cavallera.
La funcionaria explicó que la herramienta permitirá proteger a los productores locales frente a posibles usos indebidos del nombre del producto.
"Es una forma de protegerlos y valorizarlos, a esos que con tanto esfuerzo y con tantos años de trabajo elaboran este alimento tan típico del departamento", expresó.
Además, destacó que el proceso contempla un sistema de autocertificación, mediante el cual los propios productores serán responsables de resguardar el cumplimiento de los estándares establecidos en el protocolo.
Una oportunidad para llegar a nuevos mercados
Más allá de la protección legal, la certificación también representa una oportunidad para fortalecer la presencia comercial de la capia fuera de Catamarca.
"Al agregar valor y ser una herramienta de diferenciación, va a permitir que lo podamos difundir fuera de la provincia y que puedan llegar a nuevos mercados, tanto a nivel nacional como internacional", afirmó.
Actualmente, el país cuenta con alrededor de 20 productos reconocidos bajo sistemas de Indicación Geográfica o Denominación de Origen. En el NOA ya poseen este tipo de reconocimiento el pimiento para pimentón del Valle Calchaquí, las mieles de azahar de limón de Tucumán y las mieles de flores de Atamisqui, en Santiago del Estero.
Respecto al potencial de Catamarca, Cavallera señaló que la capia es apenas el punto de partida de una lista más amplia de alimentos tradicionales con identidad territorial que podrían avanzar en procesos similares en el futuro.
Mientras tanto, el desafío inmediato será consolidar la documentación y el consenso necesario para que la capia de Santa María obtenga el reconocimiento que productores y especialistas consideran acorde a su historia, calidad y arraigo cultural.


