
Cada 5 de diciembre se conmemora el Día Latinoamericano de Lucha contra el Cáncer Bucal, y el Ministerio de Salud provincial, junto al Colegio de Odontólogos y el Círculo Odontológico, aprovechan la fecha para recordar que la prevención empieza frente al espejo. La campaña de este año busca algo más que informar, su objetivo es que la gente se detenga un momento y se observe, que vuelva a prestar atención a su cuerpo y que entienda que la boca también habla, aun cuando no decimos nada. A veces, el gesto más simple como abrir la boca frente al espejo, puede ser el más importante.
Aunque solemos asociar el cáncer con estudios complejos o síntomas graves, la realidad sorprende. Cada año, en Argentina se registran 3.000 casos de cáncer bucal, una enfermedad tan silenciosa que el 30% de los pacientes no tuvo ningún síntoma inicial. Aún más, el 50% recibe el diagnóstico entre los cuatro y nueve meses después de que la lesión aparece, tiempo en el que el tumor avanza sin que lo notemos.
Pero hay un dato que cambia por completo el panorama, los tumores pequeños tienen hasta un 90% de posibilidades de curación. La clave, entonces, es detectarlos a tiempo.
Autoexamen y prevención
Las entidades de salud insisten en una práctica sencilla, que cualquiera puede hacer en casa y sin herramientas especiales, el autoexamen bucal.
Solo hace falta buena luz, un espejo y un minuto. La idea es mirar y palpar labios, encías, lengua (de ambos lados), paladar, piso de la boca, maxilar y cuello. Se trata de buscar anomalías como cambios de color, zonas más duras, abultamientos, heridas que no cierran o una molestia que antes no estaba.
También conviene prestar atención a señales menos evidentes como dificultades al masticar o al hablar, dientes que se mueven, adormecimiento, sequedad persistente, hemorragias o lesiones que no cicatrizan en más de 15 días. Muchas veces son molestias pasajeras; otras, el primer aviso de que algo no anda bien.
En Catamarca, los profesionales de la salud recuerdan que el 75% de los casos está relacionado con el consumo de tabaco y alcohol. Por eso recomiendan evitar ambos, o al menos reducirlos.
La prevención también incluye:
- Un control odontológico cada seis meses.
- Buena higiene bucal diaria.
- Consumir variedad de frutas y verduras.
- Proteger los labios del sol.
- Evitar vaporizar.
Pero no todo es cuestión de cuidados. También existen otros factores de riesgo menos conocidos, como la infección por VPH, los piercings en la boca o los dientes rotos, que pueden generar lesiones.



