Cada mes de julio, la capital de Catamarca se transforma en la gran vidriera cultural del país con la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, una de las celebraciones más importantes y emblemáticas de la provincia.
La fiesta, que se realiza de manera ininterrumpida desde 1967 (con excepción de algunos años durante la última dictadura), dura aproximadamente diez días y tiene como epicentro el Predio Ferial de Catamarca. Su origen se remonta a 1954 como Festival del Tejido Catamarqueño, con el objetivo de reivindicar el poncho de vicuña como la prenda más representativa de nuestra identidad.
Esta gran fiesta rinde homenaje a las tradiciones ancestrales de los pueblos diaguitas-calchaquíes y a la industria del tejido regional. Durante los días del evento, miles de visitantes pueden disfrutar de:
- Una masiva muestra artesanal con expositores de todo el país: ponchos, tapices, alfombras, cestería, trabajos en cuero, joyería con piedras semipreciosas y esculturas.
- Un festival folclórico de primer nivel con artistas locales, nacionales e internacionales (como Soledad, Los Tekis, Jorge Rojas y muchos más).
Más que un simple evento, la Fiesta del Poncho es un espacio de encuentro que rescata la historia, la cultura y los paisajes de Catamarca. Representa el orgullo por nuestro tejido artesanal de alta calidad y evoca aquellas antiguas reuniones de esquila, hilado y tejido que unían a las comunidades.
Con entrada libre en la mayoría de sus actividades, es una oportunidad ideal para catamarqueños y turistas que quieren vivir de cerca lo mejor del folclore argentino en un ambiente familiar y festivo.
Julio en Catamarca tiene color, música y tradición.
