Catamarca alberga un paraje de ensueño, que evoca al majestuoso desierto del Sahara situado en África. Con su encanto distintivo, logra conquistar a quienes deciden conocerlo durante sus días de descanso.
Dónde se ubica Las Dunas de Tatón
Las Dunas de Tatón se localizan en el departamento de Tinogasta, hacia el oeste de la provincia de Catamarca, próximo al límite con La Rioja. Se hallan aproximadamente a 15 kilómetros de la pequeña localidad de Tatón y a más de 300 kilómetros de la capital provincial.
Esta zona forma parte del Campo de Piedra Pómez y de la región desértica de Fiambalá, uno de los ambientes naturales más particulares de la zona. Sus dunas llegan a alturas de hasta 1200 metros, siendo consideradas las de mayor tamaño en Sudamérica.
Qué se puede hacer en Las Dunas de Tatón
Este sitio se caracteriza por brindar una amplia gama de experiencias de turismo de aventura. Una de las más convocantes es el sandboard, una práctica similar al snowboard, pero sobre la arena, que posibilita deslizarse desde las dunas más elevadas gozando de una perspectiva inigualable.
También se ofrecen travesías en vehículos 4x4 y recorridos con guías para conocer los diferentes sectores del desierto. Numerosos turistas eligen ascender a pie hasta las cimas más altas para observar la puesta del sol, momento en que la arena modifica su tonalidad y el panorama se torna dorado.
Para los aficionados a la fotografía, las dunas presentan escenarios naturales excepcionales. En los alrededores es posible visitar las Termas de Fiambalá, perfectas para relajarse después de un día intenso, y el pequeño pueblo de Tatón, donde se encuentra una gastronomía regional basada en platos típicos del norte, como empanadas catamarqueñas, guisos criollos y vinos artesanales elaborados en la zona.
Cómo ir hasta Las Dunas de Tatón
Desde la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, el trayecto hacia Las Dunas de Tatón demora cerca de seis horas. Se puede acceder por la Ruta Nacional 60 hasta arribar a Fiambalá, y desde allí transitar unos 15 kilómetros por caminos afirmados que llevan directamente al desierto.
Asimismo, hay salidas organizadas desde Fiambalá que incorporan transporte, guías locales y actividades de aventura. El ingreso exige precaución debido a las condiciones del terreno, por lo que se sugiere realizarlo con vehículos adecuados o con el respaldo de agencias turísticas de la región.
