Según estimaciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), existe un 80% de probabilidad de que el fenómeno climático El Niño se consolide entre julio y agosto de este año, impulsado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico. Este escenario podría influir en los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del mundo, aunque sus efectos varían según la ubicación geográfica.
Al respecto, Uriel Flores, integrante del Observatorio Climatológico de la UNCA, explicó cómo podría impactar este fenómeno en la provincia.
El especialista señaló en un informe que, de acuerdo con datos del International Research Institute for Climate and Society (IRI), durante mayo y junio de 2026 se observó un fortalecimiento de las anomalías positivas en la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial, lo que indicaría la consolidación de un evento El Niño de intensidad moderada.
En el caso del Noroeste Argentino y particularmente de Catamarca, el principal efecto estaría vinculado a las temperaturas. Flores indicó que esto no significa la desaparición de las irrupciones de aire polar ni de las heladas, sino que el promedio térmico estacional podría ubicarse por encima de los valores habituales.
En ese sentido, explicó que podrían registrarse más jornadas con temperaturas agradables durante la tarde y una menor persistencia de períodos fríos prolongados, especialmente durante el invierno.
Respecto de las precipitaciones, sostuvo que no se prevén cambios significativos para la región. Debido a la ubicación geográfica del NOA, la influencia de El Niño suele ser menor que en otras zonas del país, por lo que las lluvias se mantendrían dentro de parámetros normales, aunque podrían registrarse eventos aislados.
“Actualmente ya estamos teniendo marcas bajo cero. Durante los próximos días de la segunda quincena de junio se espera una baja probabilidad de precipitaciones. También es probable que, tras las mañanas frías, las temperaturas máximas alcancen valores cercanos a los 20 grados entre miércoles y viernes”, explicó Flores.
Asimismo, señaló que las proyecciones para el trimestre julio-agosto-septiembre muestran condiciones climáticas dentro de los valores normales para la época. “Puede haber nevadas y heladas puntuales, pero también tardes más templadas y con presencia de sol, ya que el invierno en Catamarca se caracteriza por ser naturalmente seco”, concluyó.
