
Ya está rodando la pelota del Mundial 2026, pero una decisión tomada por las autoridades migratorias de Estados Unidos encendió las alarmas entre periodistas e influencers que ya están en el país para la cobertura del evento deportivo.
Desde la administración de Donald Trump dejaron en claro que los visitantes que lleguen con visa de turista no están habilitados para desempeñar tareas que impliquen una remuneración, lo que incluye la creación de contenido que genere ganancias económicas. Acá, todos los pormenores.
Qué visa deben tener los profesionales que cubren el Mundial 2026
La comunicación emitida por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos está dirigida sobre todo a aquellos que ingresan al país con una visa B-2, conocida coloquialmente como visa de turista.
Este tipo de permiso está pensado únicamente para quienes viajan con fines de ocio, esparcimiento, visitas a familiares, tratamientos médicos o asistencia a eventos de índole social o cultural. No obstante, las autoridades recalcaron que no autoriza a realizar labores ni a recibir compensación económica durante la permanencia en suelo estadounidense.
La inquietud surge debido a que una gran cantidad de influencers, streamers, youtubers y creadores de contenido digital tienen previsto cubrir el Mundial desde los estadios, las sedes o las inmediaciones de los encuentros.
Si ese material produce rédito económico a través de publicidad, patrocinios o la monetización de plataformas, las entidades oficiales consideran que se está ejerciendo una actividad laboral.
"Viajar con el objetivo exclusivo de elaborar contenido (como influencer), obteniendo de esa manera ganancias originadas en Estados Unidos mientras se permanece allí, es considerado trabajo y exige la visa correspondiente", comunicó el ente migratorio.
Y añadió: "Aquellas personas que entren a los Estados Unidos bajo un programa de visitantes (turismo) y obtengan ingresos de una fuente estadounidense estarían violando las condiciones de su estatus de admisión".
En este marco, podrían enfrentar sanciones si las autoridades determinan que está ejecutando una tarea profesional o comercial. Las consecuencias varían según el caso: multas económicas, revocación de permisos migratorios o hasta la deportación del país.

