Servicios

La otra copa: el Mundial 2026 inyectará u$s2.570 millones a la economía de un país limítrofe a EEUU

Por Redacción Inforama

La Copa del Mundo 2026 no es solo un acontecimiento deportivo de enorme relevancia histórica por ser la primera vez que se organiza de forma tripartita entre México, Estados Unidos y Canadá. Para el país azteca, el evento se presenta como un verdadero motor de la economía. Según un informe de The Competitive Intelligence Unit, la Copa Mundial de la FIFA 2026 generaría un impacto económico cercano a los u$s2.570 millones.

Este flujo de capital, que se concentrará especialmente en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, promete inyectar dinamismo a la economía nacional. Se proyecta que durante el torneo, el Producto Interno Bruto (PIB) de México experimente un incremento estimado del 0,13%.

Más allá de las proyecciones macro, el Mundial 2026 se perfila como un gran dinamizador del mercado laboral. La organización del evento demandaría la creación de aproximadamente 105.000 puestos de trabajo temporales, con especial demanda en áreas como la hotelería, la gastronomía, el comercio minorista y el transporte.

Este repunte en la actividad no es casual. Se espera la llegada de entre 5,5 y 6,5 millones de turistas durante el campeonato, lo que obliga a una puesta a punto de la infraestructura y los servicios. Los analistas coinciden en que el evento debe aprovecharse como una vitrina para mejorar la competitividad del país y atraer inversiones que permanezcan más allá del pitido final.

La movilidad, el gran desafío logístico

Un punto clave que analiza el estudio es la movilidad de los asistentes. El informe "Movilidad Urbana ante el Mundial 2026" detalla las tendencias de desplazamiento durante la Copa:

El transporte público es la alternativa preferida por los encuestados, con un 72,4% de las menciones.

Las aplicaciones de movilidad ocupan el segundo lugar, con un 35,8% de preferencia, cifra que escala al 47,9% entre quienes viajan en avión. Los usuarios eligen estas plataformas por la sensación de mayor seguridad, valorando funciones como el rastreo del viaje y la opción de grabar el trayecto.

Las administraciones de las ciudades sede ya están delineando planes para gestionar el aluvión de visitantes. Los principales frentes abiertos son la congestión vehicular, la operatividad del transporte público, la seguridad y la conectividad hacia los estadios y las zonas de Fan Fest.

Los riesgos de la suba de precios

A pesar del optimismo, hay quienes piden cautela. Los especialistas advierten que la riqueza podría quedar circunscrita a las tres urbes anfitrionas. También se alerta sobre una posible escalada inflacionaria en los servicios, que encarecería la experiencia para el público local.

Por otro lado, consultoras como Moody's Analytics sugieren no perder de vista el gasto público realizado para la preparación del torneo. La verdadera clave, subrayan los expertos, es que las obras de infraestructura y modernización dejen un legado perdurable para la población, mucho después de que se jueguen los 13 partidos que México recibirá.

Sin lugar a dudas, el Mundial 2026 es un proyecto de enormes dimensiones que pondrá a prueba la capacidad organizativa de México en el marco del T-MEC. Con una inyección económica proyectada de u$s2.570 millones y un efecto positivo en el PIB, el país tiene la oportunidad de mostrar su capacidad de resiliencia y su tradicional hospitalidad.

El éxito no se medirá únicamente por los goles en la cancha, sino por la eficiencia en la gestión de la movilidad, la seguridad y la capacidad de integrar a las pequeñas y medianas empresas en la cadena de valor turística.