
Tras la presentación de Santiago Bausili, al frente del Banco Central (BCRA) durante la segunda jornada de la Expo EFI, ejecutivos del mundo financiero se reunieron en el panel “La banca en una economía normalizada” para debatir los retos que enfrenta el sector.
Mientras se aguardan los resultados de los bancos que cotizan en bolsa, las entidades no eludieron las preguntas sobre la morosidad —un tema que cobró fuerza en los últimos meses— y afirmaron que el peor momento “ya pasó”. Además, coincidieron en que la reactivación del crédito estará atada a una mejora sostenida del contexto macroeconómico.
El panel contó con la presencia de Silvio Margaria, Luis Leiva y Leandro Martínez, representantes de Banco Comafi, BIND y Banco Provincia, respectivamente. Los tres señalaron que el sistema financiero atraviesa una nueva fase, centrada en eficiencia, expansión del crédito y una mayor articulación con el mercado de capitales.
Tecnología, escalabilidad y nuevos modelos
Luis Leiva, de BIND, destacó la transformación del negocio financiero y el papel cada vez más relevante de la tecnología. “Nuestra mirada está puesta en la economía cotidiana, generando productos. BIND provee infraestructura tecnológica. Somos un ecosistema financiero integral”, explicó. En esa línea, subrayó la urgencia de que tanto las fintech como los bancos tradicionales avancen hacia esquemas más escalables.
Leiva también remarcó que el principal reto hoy es optimizar la eficiencia operativa. “El gran desafío es la eficiencia. Debemos insistir con la tecnología y no quedarnos solo en el negocio financiero clásico. Hoy cualquiera puede convertirse en fintech. La eficiencia es clave. Las pymes necesitan canales ágiles”.
Crédito de largo plazo y condiciones macro
Silvio Margaria, Director Comercial de Banco Comafi, centró su intervención en la evolución del crédito dentro de un escenario de mayor estabilidad. “¿Cómo logramos expandir el crédito? Apuntando a plazos más largos, como hipotecarios o de inversión. Para eso se necesita previsibilidad y solidez económica y evaluar con precisión el ingreso disponible de las familias”.
El directivo remarcó que la posibilidad de aumentar el financiamiento a largo plazo está directamente ligada al entorno macro, sobre todo a la estabilidad de los ingresos y a la predictibilidad. Además, anticipó un giro en la operatoria bancaria. “Hay muchas lecciones que incorporar; se viene una etapa de spreads más ajustados y mayores volúmenes”.
El rol del mercado de capitales
Leandro Martínez, de Banco Provincia, planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema financiero de mayor profundidad, donde el mercado de capitales gane protagonismo. “Los bancos debemos actuar como generadores de crédito y como guía para que pymes, el agro, el sector Oil & Gas y la minería —donde existe demanda real— accedan a préstamos de mediano y largo plazo. También hay que desarrollar el mercado de capitales para ampliar la capacidad y sacar ese riesgo de los balances. Esa es la meta que debemos visualizar”.
En esa misma línea, sostuvo que el sistema financiero tiene un gran potencial de crecimiento en los próximos años si se consolidan las condiciones macro. “Si la economía nos brinda esa previsibilidad, los bancos están listos. En tres años, el sistema financiero podría multiplicar por dos o tres lo que creció en la última década. Eso repercute directamente en la economía real”.
Morosidad y normalización del crédito
Otro de los ejes del debate fue la evolución de la morosidad, sobre todo en el segmento minorista orientado a familias, que tocó niveles históricos. Martínez aseguró que el sistema se encuentra en una fase de transición hacia niveles de riesgo más habituales.
“El crédito minorista presenta indicadores de mora elevados, pero ahora ingresamos a una etapa de normalización. A principios de año, los niveles de riesgo eran altos. Ya se está estabilizando y consideramos que hay que impulsar el crédito al consumo”, señaló Martínez.
“Si miramos países de la región con años de estabilidad e inflación de un dígito, vemos sistemas financieros que prestan al sector privado cerca del 40% del PBI. En Argentina, ese número ronda el 10%, lo que marca claramente el tamaño del sistema financiero. Mientras no se den esas condiciones de estabilidad, el sistema tiende más a contraerse que a expandirse”, explicó Silvio Margaria, Director Comercial de Banco Comafi.
Y agregó: “En la medida en que la economía ofrezca seguridad, estabilidad y flexibilidad, los bancos están preparados. El sistema financiero tiene la capacidad de crecer dos o tres veces en relación a un nivel que prácticamente no se movió en los últimos diez años. No es solo una oportunidad para el sistema financiero, sino para el conjunto de la economía”.
Datos, riesgo y competencia
Aunque el open banking sigue siendo una asignatura pendiente en el ámbito financiero local, Martínez resaltó el lugar central que ocupará la gestión de la información. “Quien controle el dato dominará una de las variables del riesgo y ahí la estabilidad cobrará más sentido”.
El directivo indicó que la competencia entre bancos y fintechs estará cada vez más determinada por la capacidad de procesar información y administrar riesgos de forma eficiente.
“En este esquema, el que ofrezca el mejor producto al mejor precio será el que gane. Eso es fundamental. Aquellos sectores que no logren esa combinación de producto y precio, y no sean eficientes en su operatoria, serán los que pierdan. Nosotros, desde nuestro lugar, estamos para respaldar a todas las pymes argentinas. Somos un banco que acompaña el crecimiento, el volumen y la eficiencia. Contamos con más de 20 millones de clientes bajo este modelo de Banking as a Service, con productos de automatización, apificación, entre otros. Si queremos subsistir en un sistema competitivo, debemos ser eficientes”, afirmó Leiva.
Otro punto abordado fue la necesidad de generar instrumentos de financiamiento de más largo plazo, más allá de los productos convencionales.
“La cuenta en dólares con rendimiento es un commodity. Lo que tiene que surgir es el crédito a mediano y largo plazo, y hay que desarrollar la posibilidad de atraer capacidad del mercado de capitales que potencie la de los bancos”, sostuvo Martínez, de Banco Provincia, y añadió que la consolidación del sistema financiero dependerá de la evolución de las variables macro clave. “Falta recorrido en este esquema macro, hacia una convergencia con inflación de un dígito, un riesgo país que pueda ubicarse en torno a los 200 puntos. Y eso brinda previsibilidad hacia adelante, y los bancos, a través del ahorro”.


